Cuando Wenger rechazó al Bayern de Múnich

abril 23, 2018 Deja un comentario

No hay ninguna duda de que la noticia más llamativa que nos ha dejado la última semana ha sido el anuncio por parte del Arsenal de que Arsene Wenger ya no entrenará al conjunto londinense la próxima temporada tras haber estado 28 al frente de lo ‘Gunners’. Sin embargo, la historia de amor del alsaciano con el club inglés podría haber sido bien distinta de haber aceptado alguno de los ofrecimientos que recibió por parte del Bayern de Múnich antes de acabar en el Reino Unido.

El primero de ellos se produjo en el verano de 1994. Franz Beckebauer, ya por aquel entonces máximo mandatario del conjunto bávaro, estaba convencido de que Wenger era el técnico ideal para dirigir al Bayern. El galo tenía muy buen cartel en Europa por el buen trabajo que estaba llevando a cabo en el Mónaco desde 1987. Es más, en la temporada 1993/1994 había llevado a los monegascos a alcanzar unas históricas semifinales de la Liga de Campeones.

A Wenger le gustó el proyecto que le presentó el Bayern. Por ello, estaba dispuesto a aceptar la oferta alemana. Sin embargo, había un problema: al entrenador galo todavía le restaba una temporada de contrato con el Mónaco. Wenger habló entonces con el presidente del club del Principado para que le dejara salir rumbo a la Bundesliga. Pese a ello, la respuesta por parte de la entidad fue clara: no podía salir, tenía que respetar su contrato.

Wenger, hombre leal al Mónaco por la confianza que le había dado este último desde 1987, prefirió no entrar en disputas con el club y aceptó resignado el tener que cumplir la temporada que le restaba de contrato, ya que antes de que apareciera el Bayern en escena tenía claro que esa campaña iba a ser la última que iba a estar al frente de los rojiblancos.

El técnico francés admitió esto último, tal y como recoge el libro ‘Arsene Wenger: The Inside Story of Arsenal Under Wenger’: “La primera vez que dije no al Bayern fue cuando estaba en el Mónaco. Me restaba un año de contrato en el Mónaco y no quería ampliarlo, por lo que fui a preguntar al presidente. Ellos me dijeron que no me iban a dejar ir, por lo que respeté mi contrato y dije no”.

Casualidades de la vida, el inicio de aquella temporada por parte del Mónaco no fue el mejor y, cuando los monegascos marchaban en noveno lugar, antes de las navidades, Wenger fue despedido. Sin embargo, esa mala experiencia en la campaña 94/95 no provocó que el Bayern de Múnich se olvidara de él. Más bien todo lo contrario, ya que los alemanes volvieron a ofrecerle ser su entrenador para la campaña 95/96.

“Antes de que se marchara a Japón, Franz Beckenbauer y yo fuimos a Niza a hablar con él (Wenger) y todo parecía muy claro. Pero al final del día él decidió ir mejor a Japón. Nos quedamos muy sorprendidos. De Japón se fue al Arsenal, pero siempre que buscamos un nuevo entrenador para el Bayern siempre teníamos a Wenger presente. Él es una persona seria, muy fuerte y tienen muy buena idea sobre el juego.

A lo largo de los años hemos vuelto a considerarle en algunas ocasiones. Él se ha mantenido muy leal al Arsenal, lo que demuestra un carácter fantástico. Pero sí, es verdad que nosotros le hemos querido para el Bayern en un par de ocasiones”, ha llegado a reconocer Uli Hoeness.

Quién sabe si Wenger hubiera dicho sí entonces al Bayern si el club que hubiera cambiado para siempre habría sido el alemán y no el Arsenal. Nunca lo sabremos.

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El derecho de retención, la ley que ayudó al Sporting disfrutar más años de Quini

marzo 12, 2018 Deja un comentario

Una de las noticias que más han conmocionado al planeta fútbol en las últimas semanas ha sido la muerte de Enrique Castro ‘Quini’, prolífico goleador que jugó en el Sporting de Gijón y Fútbol Club Barcelona. Sin embargo, viendo las cifras anotadoras del asturiano resulta sorprendente que diera el salto al club azulgrana cuando tenía 30 años y no antes. Por ello, en este post vamos a explicar la razón por la que los rojiblancos pudieron retener durante tanto tiempo al delantero sin que se marchara a un equipo que luchara por títulos.

Si bien es cierto que Quini siempre amó al Sporting, el ariete quiso probar fortuna en un club con mayores ambiciones en varias ocasiones pero la respuesta de la entidad asturiana siempre fue la misma: NO. Esta situación a día de hoy sorprende, ya que cuando hay un caso similar el futbolista suele cambiar de equipo utilizando diversas estrategias: pago de la cláusula de rescisión, declarándose en rebeldía, no renovando su contrato…

Sin embargo, todas estas opciones no podían llevarse a cabo en la década de los 70, época en la que Quini vivió sus mejores años como futbolista, debido a que los clubes disponían de un derecho de retención. ¿En qué consistía este último? Cualquier entidad podía renovar de manera unilateral el contrato de un futbolista sin tener el consentimiento de este último siempre que le subiera la ficha un 10%.

En una época en la que no existían las cláusulas de rescisión, esto suponía que si el equipo con el que el jugador tenía firmado un contrato no tenía voluntad alguna de vender el futbolista podía estar ligado a dicho equipo hasta que este último quisiera sin tener en cuenta lo que pensara el profesional.

Esa fue la razón por la Quini no dio el salto antes a un club más grande, dicho con todo el respeto hacia el Sporting. El Barcelona en la década de los 70 llamó varias veces a la puerta del delantero, pero los rojiblancos siempre se acogieron al ya mencionado derecho de retención para poder mantener a su estrella en El Molinón.

El derecho de retención estuvo vigente en España desde 1969 hasta 1979. El final de esta ley que podíamos considerar casi como esclavista, llegó gracias a la fuerza que hizo la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) a finales de los 70 para poder primero regularla y posteriormente derogarla. ¿Quién sabe lo que pudiera haber aumentado la leyenda de Quni sino hubiera existido el derecho de retención? Nunca lo sabremos. Una lástima.

Cuando el Real Madrid tuvo fichado a un Neymar de 14 años

febrero 12, 2018 Deja un comentario

No hay ninguna duda de que el plato principal de esta semana en el planeta fútbol va a ser el encuentro que va a enfrentar en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones al Real Madrid con el París Saint-Germain (PSG). Un duelo que Neymar, estrella de los galos, podía haber disputado con los blancos si en 2006 los madridistas hubieran tenido más confianza en él.

Por aquel entonces el crack brasileño contaba con 14 años y ya era un futbolista que prometía bastante. Por ello, el Real Madrid decidió invitarle en el mes de marzo a que hiciera una prueba durante dos semanas, con invitación al palco incluida para que fuera a ver un Madrid-Dépor, con el equipo infantil merengue.

En las dos semanas que estuvo probándose en Valdebebas, en las que llegó a coincidir con Carvajal y Sarabia (Sevilla), Neymar cautivó a todos los técnicos del conjunto merengue que le observaron. Por ello, el veredicto que emitieron a las altas instancias del club fue unánime: había que fichar a aquel joven brasileño.

De hecho, se llegó a tramitar una ficha en la Federación Madrileña de Fútbol para que Neymar pudiera jugar los últimos partidos de la temporada 2005/2006. Todo parecía que iba sobre ruedas hasta que el conjunto capitalino preguntó a Wagner Ribeiro, representante del hoy jugador del PSG, cuánto costaba el pase de Neymar. La respuesta dejó helados a todos en Chamartín: 60.000 euros.

Por aquel entonces, el Real Madrid pasaba una época muy convulsa. Florentino Pérez había dimitido en plena temporada y la directiva que comandaba por aquel entonces el Real Madrid sabía que su paso por las altas estancias de la entidad no era más que transitoria hasta que se celebraran elecciones en verano.

Por ello, Carlos Martínez de Albornoz, director general corporativo en aquella época y responsable de dar luz verde o roja a la operación, no quiso responsabilizarse de la decisión de pagar 60 mil euros por un chaval de 14 años. Un peso demasiado grande sobre sus hombros si finalmente el jugador no acababa de despuntar todo lo que prometía.

Por ello, desde el Real Madrid se rechazó su fichaje, tal y como desveló el diario AS, y Neymar no llegó a jugar ningún partido oficial con el Real Madrid pese a tener ya una ficha en la Federación. El PSG no dudó en pagar 200 millones de euros por Neymar el pasado verano y el Real Madrid pudo haberle convertido en su Messi particular por solo 60.000 euros. Como para no tirarse de los pelos.

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Etxeberría, el Iñigo Martínez de los 90

febrero 5, 2018 Deja un comentario

El mercado de invierno que se acaba de cerrar no cabe duda que ha sido uno de los más movidos de los últimos debido al gran número de fichajes top que se han realizado. Uno de los más destacados en España ha sido el de Iñigo Martínez, que ha dejado la Real Sociedad para irse al Athletic de Bilbao, eterno rival de los donostiarras, después de que los rojiblancos pagaran la cláusula de rescisión de 32 millones de euros del central. Un movimiento que recuerda mucho al de Joseba Etxeberría en la década de los 90.

Para conocer esta historia hay que trasladarse hasta 1995. Por aquel entonces, Etxeberría no era más que un joven extremo de 17 años que apuntaba buenas maneras, ya que solo había jugado dos partidos de titular hasta entonces con el primer equipo de la Real Sociedad, una cantidad insuficiente como para medir si un futbolista está hecho aún para la élite. Aunque hay que destacar que había sido Bota de Oro en el último Mundial Sub-20 con España.

El Athletic vio algo distinto en él y en junio de aquel año decidió pagar la cláusula de 550 millones de pesetas (3,5 millones de euros) para hacerse con los servicios de Joseba. Una cantidad que parece ínfima ahora, pero que en aquel entonces significó la mayor cantidad pagada por un jugador español en un traspaso que implicaba a dos equipos nacionales.

Etxeberría, que por entonces ganaba 300.000 pesetas (unos 1.800 euros) anuales, llevaba semanas negociando, con su padre como representante, su renovación por la Real. La última oferta que hicieron a los txuriurdines fue de 90 millones netos (unos 840.000 euros aproximadamente), que fue consideraba desproporcionada en Anoeta por tratarse de una mera promesa.

Suele decirse que a río revuelto ganancia de pescadores. En esas apareció el Athletic, que por cierto había rechazado al jugador en época de infantiles, para ofrecer al futbolista un contrato de 50 millones de pesetas (300.000 euros) anuales que sí que recibió el visto bueno del jugador.

Foto: @renaldinhos

La materialización del fichaje significó el inicio de una guerra entre Real y Athletic, tal y como ha sucedido hasta ahora. “Es una locura desde el punto de vista ético y moral. Ellos han venido quejándose de la actitud de algunos clubes respecto a Julen Guerrero y creo que han actuado de la misma forma en este caso. (…) Parece que entre los clubs vascos se ha abierto la ley de la selva. Si hace falta, incluso iremos a por un jugador del Athletic, señaló muy enfadado Luis Uranga, presidente por aquel entonces de los guipuzcoanos, tal y como recoge la prensa de la época.

“La Real Sociedad sabía de nuestro interés por él y que el jugador nos estaba siendo ofrecido. Al no poder llegar a un acuerdo con la Real y en vista de que el jugador estaba dispuesto a hacer uso de su cláusula de rescisión, se ha optado por esta vía”, respondió el Athletic.

La apuesta le salió bien al Athletic, ya que Etxeberría acabó por mostrar en San Mamés todo el buen fútbol que apuntaba e hizo carrera con la camiseta rojiblanca, con la que se retiró en 2010 tras haber jugado más de 500 partidos. Algo que firmarían ahora todos los vizcaínos porque se repitiera con Iñigo Martínez.

El día que España jugó contra el Bayern de Múnich

enero 22, 2018 Deja un comentario

No suele ser muy común que las selecciones nacionales jueguen partidos contra clubes. De hecho, este tipo de encuentros son cada vez menos habituales y cuando se celebran tienen un carácter más de puro entrenamiento que de otra cosa. La selección española ha disputado varios de estos partidos. Unos de los más destacados fue el que disputó contra el Bayern de Múnich en el Metropolitano el 17 de mayo de 1962.

España estaba en plena preparación del Mundial de dicho año, que se celebró en Chile, y eligió como último rival antes de viajar a Sudamérica al Bayern de Múnich. El conjunto alemán no era ni mucho menos el potente equipo que conocemos hoy en día, ya que en su palmarés apenas sumaba un entorchado liguero y otro de Copa. Un  botín bastante escaso si vemos la sala de trofeos del conjunto alemán en la actualidad.

Pese a que el Bayern no era muy conocido en la capital, el Metropolitano se llenó para ver el encuentro. “Quizá no había tenido un lleno como el de ayer el estadio Metropolitano en toda la presente temporada. Como en los días de grandes finales, el abrupto aparcamiento que linda con la parte inferior del estadio se atestó hasta el último agujero. No cabía una persona más en las gradas y si no había tres mil espectadores de pie en todos los huecos de las localidades es que somos peor cubicando (¿?) personal que haciendo quinielas, cosa sumamente difícil”, comentaba el diario ABC al día siguiente sobre el ambiente que hubo en las gradas.

El partido tuvo poca historia, ya que España no dio casi opción a su rival, al que arrolló con un contundente 5-1. La primera parte estuvo mucho más igualada que la segunda, ya que la Roja se marchó al descanso con una ventaja mínima (1-0). Sin embargo, en la segunda mitad los españoles fueron un vendaval que únicamente permitieron marcar a su rival a los 81 minutos cuando el partido ya iba 5-0.

Pese a lo abultado del resultado, el Bayern no dejó una mala impresión, tal y como remarcó Mundo Deportivo en su momento: “Digamos rápidamente que el Bayern cumplió en el cometido que se le encargó. Hizo el juego que convenía en un entrenamiento, y sin dar facilidades al contrario, tampoco puede decirse que estuvo muy decidido en impedirlo, pues en todo momento actúo con nobleza, observando sin duda órdenes dadas. Con un gran portero, decidido, valiente y con vista, figuran una defensa buena y un par de medios excelentes. En el ataque se ha podido advertir carencia de remate, lo que no es nuevo en el fútbol centroeuropeo. En resumen, un buen sparring”.

¿Se volverá a repetir algún día el EspañaBayern de Múnich?

Cuando el Milan rechazó a Sarri

enero 15, 2018 Deja un comentario

Maurizio Sarri es uno de los técnicos de moda en el panorama europeo. Bajo su mando, el Napoli está enamorando a toda Italia con un juego con el que lidera la Serie A y con el que ha vuelto a ilusionar a su hinchada con la opción de conquistar el Scudetto.

Uno de los equipos que vive en una situación opuesta a la de los napolitanos, es el Milan, que anda muy lejos de la cabeza. Se da la curiosa circunstancia de que la situación podía ser totalmente distinta, ya que los rossoneri descartaron en su momento el fichaje de Sarri.

Para recordar este último hecho hay que trasladarse hasta el año 2015. Por aquel entonces, Sarri había comenzado a hacerse un nombre importante después de haber subido al Empoli a la Serie A en el año 2014 y por haber mantenido la siguiente temporada al conjunto toscano en la máxima categoría tras realizar un gran fútbol.

Uno de los que más disfrutó con el Empoli de Sarri fue Arrigo Sacchi, que, consciente de que el Milan, totalmente a la deriva durante los últimos años, estaba buscando un entrenador para la campaña 2015/2016, aconsejó la contratación del hoy técnico del Nápoles a Silvio Berlusconi y Adriano Galliani.

“Hablé con Galliani y luego con Berlusconi. Les dije que si ellos contrataban a Sarri no se arrepentirían porque estarían en lo más alto durante los próximos 25 años. Justo igual que sucedió cuando me decidieron contratar a mí”, confesó Sacchi en una entrevista.

Sin embargo, ni a Galliani ni a Berlusconi debió de convencerles la propuesta de Sacchi, ya que optaron por fichar esa temporada para el banquilla milanista a Sinisa Mihajlovic…. Que resultó ser un auténtico fiasco y que no llegó a completar la temporada 2015/2016 en San Siro.

Volviendo al verano de 2015, el Aurelio de Laurentiis, presidente del Napoli, estuvo rápido para en cuanto se enteró de que Sarri había dimitido del Empoli ficharle para el equipo celeste. “Ha sido una ganga”, dijo el máximo mandatario de los napolitanos tras firmar al entrenador un sueldo de 900.000 euros anuales. “Me están pagando por un trabajo que había sido capaz de hacer gratis”, respondió Sarri. El resto de la historia ya es por todos conocida.

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El origen del Mundial de Clubes y la Intercontinental

diciembre 18, 2017 Deja un comentario

Henri Delaunay

Una de las noticias que nos ha dejado el último fin de semana es la conquista del Real Madrid del Mundial de Clubes tras imponerse el pasado sábado al Gremio brasileño gracias a un tanto de Cristiano Ronaldo (1-0). Por ello, en este post vamos a repasar los orígenes de este torneo y de dónde viene la idea de que se enfrenten los campeones de un continente.

Pese a que antes hubo algunos torneos internacionales que enfrentaron a equipos de diferentes continentes, la Copa Intercontinental está considerada como el primer trofeo que buscó de manera oficial designar al que era en ese momento el mejor equipo del mundo.

La idea viene de la cabeza del francés Henri Delaunay, que llegó a ser secretario general de la UEFA en el siglo XX. El galo fue un gran innovador en cuanto a lo que se refiere a crear competiciones, ya que fue uno de los que más insistió para que se creara una copa de naciones en Europa, lo que hoy conocemos como Eurocopa, después de ver el éxito que tuvo en sus inicios la Copa América.

Una vez que consiguió esto último se le ocurrió otra idea: ¿por qué no crear un torneo en el cual se pudiera proclamar a un club como el mejor del mundo? Por ello, comenzó a mover hilos para crear un trofeo que enfrentara al campeón de Europa contra el de América.

¿Por qué estos dos continentes y no al de África y/o Asia, por poner unos ejemplos? Delaunay consideraba que el fútbol donde más desarrollado estaba era en Europa y en América. Por ello, pensaba que lo ideal era enfrentar a los campeones de estos continentes y no otros, ya que los dos mencionados anteriormente eran, o en teoría debían ser, muy superiores al resto.

Sin embargo, pese a que las primeras conversaciones que tuvo Delaunay fueron muy positivas, a algunos dirigentes como Santiago Bernabéu (Real Madrid) les encantó la idea, se murió en 1955 sin ver cumplido su sueño. Fue su hijo Pierre el que tuvo que retomar el proyecto y logró convencer tanto a UEFA como a Conmebol para que dieran luz verde a la Copa Intercontinental.

La primera edición del mismo se celebró en 1960 y enfrentó a Peñarol (Uruguay) con el Real Madrid (España). Los blancos se proclamaron campeones del torneo después de empatar a cero en la ida en Uruguay y ganar en la vuelta por 5-1 ya en España. Eso sí, el trofeo pese a ser considerado oficial por UEFA y Conmebol, no lo fue por la FIFA. El máximo organismo futbolístico no le concedió validez oficial hasta 2017.

Hasta 1980 el trofeo se disputó a ida y vuelta. Sin embargo, en dicho año, Toyota se convirtió en patrocinador del campeonato y pasó a disputarse a partido único en Japón hasta el año 2004, fecha en la que se disputó la última edición de la Intercontinental. Desde el año 2005 hasta la actualidad, aunque todo indica que tampoco por mucho tiempo más, se juega el Mundial de Clubes, aunque la primera edición de este último fue en el año 2000,  y sigue por tanto vigente el sueño de Henri Delaunay de que cada temporada haya un equipo que se proclame como el mejor del planeta.