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La Bombonera, 70 años latiendo fútbol

El 25 de mayo es una fecha especial para todos los argentinos. No sólo porque en este día en 2010 se haya cumplido el bicentenario de la revolución de mayo, sino porque también un 25 mayo se inauguró la Bombonera y ahora acaba de cumplir 70 años. Habrá quien se pregunte que, quizás, esto sólo es especial para los hinchas de Boca Juniors. Sin embargo, qué aficionado argentino, o del fútbol en general, no ha soñado alguna vez con jugar en tan emblemático estadio o ser una garganta más de las que anima en cada encuentro sin cesar.

 Pese a todo, La Bombonera no fue el primer campo en el que jugo Boca, ya que para acabar jugando en su actual casa antes tuvo un largo peregrinaje. A comienzos de siglo, el club xeneize no disponía de campo propio para jugar y tenía que hacerlo en la misma cancha en la que lo hacía Indenpendecia Sud. En aquellos años en Buenos Aires había unos 350 equipos y encontrar un territorio propio en el que jugar resultaba una misión cuando menos imposible.

 Cuando Boca se inscribió en la Federación Argentina para jugar torneos oficiales nuevamente tuvo que hacer las maletas y puso rumbo a unos terrenos que estaban cercanos a las Carboneras Wilson e Hijos, muy conocidas por aquel entonces. Aunque su estancia allí fue breve y en 1912 se marchó a un campo que estaba a apenas 100 metros del que había abandonado. El campo no acabó por convencer a los directivos de la entidad y, por ello, en 1914 tomaron una decisión muy arriesgada: abandonar el barrio de la Boca. 

El traslado a Wilde provocó que el futuro del club estuviera en peligro, ya que éste pasó de tener 1500 socios a apenas 300. Ante tal situación, ya que Boca Juniors no podía vivir sin sus fans, y viceversa, los directivos decidieron en 1916 devolver al conjunto xeneize a su  barrio originario. Casualmente, esto también se produjo un 25 de mayo. Así en 1918 Boca compró un territorio de 21.471 m2 en el que construir su nuevo estadio, uno en el que cupieran todos los hinchas de Boca y alguno más. Sin embargo, lo que parecía un sueño, en un principio, no trajo más que problemas al club. Los terrenos comprados dieron más de un quebradero de cabeza porque no tenían la capacidad suficiente como para albergar un estadio tan grande como el que se había pensado.

 

Esto puso en una encrucijada a los rectores del club: era prácticamente imposible encontrar en el barrio un territorio más grande y la idea de abandonar sus orígenes otra vez ni se la imaginaban. Por ello, se agudizó el ingenio y se creó un concurso para que los arquitectos presentaran un proyecto original en el que se aprovechara el espacio lo máximo posible. En tanto, se construyó unas gradas de madera en los terrenos mientras se dirimía el ganador del concurso. 

Finalmente, los ganadores de éste fueron los ingenieros José Luis Delpini, Viktor Sulsic y Raúl Bés. Se tiraron por tanto las gradas de madera que se habían levantado y el 18 de febrero de 1938 se colocó la primera piedra y el 30 de agosto comenzaron las obras. Mientras, Boca tuvo que marcharse a Ferro a jugar mientras le acababan de construir su casa. Así los Xeneizes disputaron su primer encuentro en La Bombonera el 25 de mayo de 1940 en un partido que enfrentó a Boca contra San Lorenzo. Curiosamente, éste choque se jugó a dos tiempos de 35 minutos porque no tenía el campo aún un sistema de luz. Boca se impuso por 2-0

 

Para el primer partido oficial hubo que esperar hasta el 2 de junio, fecha en la que jugaron contra Newls. El estadio no tuvo nombre hasta  el 20 de abril de 1986,  cuando se le denominó como “Camilo Cichero”, uno de los primeros presidentes del club. En diciembre del 2000, la cancha pasó a denominarse como “Alberto J. Armando”. Aun así siempre será conocido como La Bombonera. Cuenta la leyenda que este nombre viene de que a Viktor Sulsic, uno de los arquitectos del campo, le regalaron una caja de bombones y se asombró con el parecido al proyecto que tenía en sus manos y por eso lo bautizó como bombonera. De eso hace ya 70 años, tiempo en el que el campo nunca ha dejado de latir fútbol y pasión por los cuatro costados.

  1. junio 5, 2010 a las 17:40

    Es una historia bastante curiosa, construir un estadio nada es facil puesto que hay mucho dinero que pagar para construir el estadio y todo esto. Muy buena historia.

    Saludos.

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