Inicio > Fútbol, Uncategorized > Pickles y la caja de zapatos

Pickles y la caja de zapatos

Deseada y codiciada, el trofeo de la Copa del Mundo es aquel que todo jugador desea levantar. Sin embargo, ésta no sólo ha sido objetivo de futbolistas, ya que ladrones y dictadores también han luchado a lo largo de la historia por tener la copa entre sus manos. 

Uno de los que más insistió en tenerla por méritos no deportivos fue Adolf Hitler. A principios de los cuarenta, el trofeo estaba en posesión de Italia, que se había hecho con él tras su victoria en el Mundial del 38. Hay que recordar que en aquella época la copa no era como en la actualidad, sino que era una escultura de la diosa griega Niké bañada en oro. 

Ottorino Barassi, vicepresidente de la FIFA durante la II Guerra Mundial, sabía que Hitler deseaba tener la copa en sus manos y, por ello, decidió sacarla de los fondos de un banco de Roma, donde se encontraba guardada. No se equivocó Barassi, pues poco después el banco cayó en manos alemanas y éstos lo primero que hicieron fue buscar en la caja fuerte el trofeo. La pregunta ahora es ¿dónde guardó Ottorino la copa? Pues resulta que decidió hacerlo en una caja de zapatos que escondió debajo de su cama. Sitio que al final resultó ser más seguro que la caja fuerte de un banco.

Aun así, el trofeo no se libró de caer en manos ajenas antes del Mundial del 66. Entonces  fue robada en el Salón Central de Westminster. Scotland Yard  buscó en todos lados pero sin éxito y los británicos se temieron lo peor: el Mundial se jugaría sin el trofeo original. Sin embargo, un perro llamado “Pickles”, mascota de un trabajador inglés de astilleros encontró el trofeo envuelto en papel de periódico entre unos arbustos del barrio londinense de Upper Norwood.  Como recompensa, el perro y su dueño fueron invitados al Mundial del 70 por la FIFA, aunque el chucho falleció antes de la gran cita. 

En el 74, la FIFA decidió sustituir el antiguo trofeo por uno nuevo. El diseño ganador para la nueva copa fue el del italiano Silvano Gazzaniga. El tranasalpino definió el nuevo trofeo con las siguientes palabras: “Los jugadores sostienen la tierra desde abajo formando un círculo, representando la emoción de la victoria”. Esta media provocaba que el ganador del Mundial del 70 se iba a quedar con el trofeo original en propiedad. 

El vencedor fue Brasil y aquí, en un principio, se le debería poner fin a esta historia. Sin embargo, la copa original parecía predestinada a la tragedia y así fue. En 1983 fue robada en Río de Janeiro por cuatro hombres que confesaron en el juicio haberla fundido.

  1. junio 25, 2010 a las 1:16

    Vaya, que buena historia!!!, no me extraña nada de Adolf Hitler, lo quiere todo a toda costa y luchando…que personaje más lamentable.

    Saludos

  2. junio 16, 2013 a las 0:16

    When some one searches for his vital thing,
    therefore he/she wants to be available that in detail, thus that thing is maintained over here.

  3. junio 22, 2013 a las 3:06

    It’s in reality a great and useful piece of information. I’m glad that you shared this useful information with us.
    Please keep us up to date like this. Thank you for sharing.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: