Inicio > Fútbol, Uncategorized > La decandencia del Feyenoord

La decandencia del Feyenoord

Ha sido una de las imágenes que más han llamado la atención en los últimos tiempos en el planeta fútbol. El PSV Eindhoven aniquilaba con saña, como si de un equipo de juveniles se tratara, al Feyenoord. El conjunto de la Philips endosó un sonrojante 10-0 al que antaño fuera un grande de Holanda, que ahora navega a la deriva rumbo a la mediocridad.

De siempre hablar en los Países Bajos del Feyenoord ha sido sinónimo de respeto y admiración. El conocido como el equipo de la reina es uno de los conjuntos que más entorchados ligueros tiene en el país y fue el primer holandés en alzar la Copa de Europa. Sin embargo, desde que el Feyenoord se hiciera con la Eredivisie en el ya lejano 1999 no ha hecho más que descender a los infiernos.

Alguna copa y la UEFA de 2002 maquillaron un poco la triste situación de un Feyenoord incapaz de volver hacer frente a los otros grandes del país: Ajax y PSV. Esta situación se recrudece teniendo en cuenta que estos dos últimos tampoco han vivido sus mejores momentos en las últimas temporadas, hecho que provocó que la fiesta de campeón de la Eredivisie tuviera dos invitados inesperados los últimos años: Twente (2010) y AZ (2009).

La mala gestión en las últimas campañas ha provocado que los equipos ya no tengan miedo en visitar De Kuip, campo que se ha convertido en muy asequible pese al fervor con que animan los hinchas que acuden al campo. Los grandes jugadores del país ya no desean jugar en el club y la plantilla en los últimos tiempos se ha compuesto de jóvenes canteranos casi sin experiencia al primer nivel y jugadores ya pasados de rosca que viven sus últimos días antes de colgar las botas. Gio, Makaay o en la actualidad Tomasson sirven para hacer ver esta tendencia.

Sin embargo, lo peor de todo es que el final de la decadencia en la que vive el club parece no vislumbrarse aún porque parece muy lejana. Cuando en 1983 el Feyenoord cosechó la peor derrota de toda su historia contra el Ajax (8-2) se pensó que eso sería imposible de superar. El 10-0 del PSV ha demostrado que todo lo que va mal puede ir a peor y que en la actualidad el Feyenoord sólo puede vivir de la nostalgia de pensar que hubo un momento en el que sí que fue un grande. Sus aficionados no se conforman con mirar al pasado y así lo dicen cuando cantan su himno: “Unidos codo con codo por el Feyenoord. Palabras no…hechos” Sin embargo, estos últimos todavía tardarán en llegar.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. octubre 31, 2010 a las 13:14

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: