Inicio > Fútbol, Uncategorized > Eduard Streltsov, el Pelé ruso

Eduard Streltsov, el Pelé ruso

El fútbol, y por ende el deporte, nunca ha tenido una relación sana con la política. Esta última siempre ha querido utilizar los éxitos cosechados en el terreno de juego como propaganda electoral y cuando alguien, sobre todo durante el siglo XX, trató de oponerse a ello no salió muy bien parado. Eduard Streltsov puede dar buena fe de ello, su brillante carrera acabó en el que cajón de promesas que no se acaban de cumplir. Su error: ser fiel a sus ideas.

Desde pequeño Streltsov se dio cuenta que la vida no iba a ser fácil para él. Nacido en Perovo, un suburbio de Moscú, en 1937, Eduard tuvo que crecer en una familia marcada por la desaparición de su padre, Anatoly, tras combatir en la segunda Guerra Mundial. Su madre, Sofía, tuvo que trabajar muy duro para que Streltson tuviera todos los días algo de pan que llevarse a la boca. Por ello, encontró en el fútbol el sol que lograra ahuyentar los nubarrones que se cernían sobre su día a día.

De esta manera comenzó a jugar en el equipo de la metalúrgica Fraser, donde trabajaba su madre. De allí dio el salto al primer equipo del Torpedo de Moscú. Tenía  16 años, pero, después de un amistoso con el equipo juvenil, dejó maravillado al cuerpo técnico del Torpredo, que, consciente de que tenía un diamante en bruto entre sus manos, pensó que el sitio de Streltsov estaba entre los grandes.

No fallaron en su pronóstico, pues la carrera de Eduard resultó meteórica, quizás demasiado. Con 17 años debutó con la selección, con 18 fue pichichi de la liga y con apenas 19 se proclamó campeón olímpico. Era un delantero muy fuerte y con una técnica exquisita, algo que hizo que la gente le idolatrara y muchos, incluso, le trataran como a una divinidad.

Sin embargo, en 1958 se terminaron los días de vino y rosas del delantero, que vio como su futuro se desplomó de la noche a la mañana por dar dos negativas a las autoridades soviéticas. La primera de ellas fue cuando le obligaron a fichar o bien por el CSKA de Moscú, el equipo del ejército, o bien por el Dinamo de Moscú, el conjunto de la KGB. Algo a lo que Streltsov se negó en rotundo, ya que él no quería por nada del mundo abandonar el Torpedo.

Esto no sentó nada bien a los peces gordos soviéticos, que pusieron la cruz al ariete. La segunda negativa de Eduard vino derivada de que el futbolista tenía una gran fama de mujeriego. De hecho, la gota que colmó el vaso para sus detractores fue que en una fiesta ligó con la hija de Yekaterina Furtseva, única mujer del politburó soviético, y tras el affaire el jugador menospreció a la hija de Yekaterina, lo que le sentenció y provocó que se moviera toda la maquinaria para arrastrarle hasta el fango.

Pocos días antes de partir a Suecia para disputar el Mundial, sospechosamente, Stretlsov y un par de jugadores más fueron invitados a una fiesta. En ella una joven de 20 años, Marina Lebedeva, fue violada. El delantero fue detenido como sospechoso y, al poco tiempo, confesó haber realizado los hechos de los que fue acusado. Sin embargo, había cosas que no cuadraban en  la historia, ya que muchos testigos confesaron que Eduard no había cometido ningún delito aquella noche. Entonces comenzó a circular que el ruso había admitido los hechos porque, después de sufrir varias torturas, le habían prometido que si se declaraba culpable podría jugar el Mundial, su gran sueño, aquel en el que quería mostrar al mundo que estaba a la altura de los mejores.

Finalmente las palabras se las llevó el viento y el ejército no cumplió con su palabra. No sólo se quedó sin Mundial, sino que fue condenado a 12 años de cárcel y fue enviado al archipiélago de Guang.  Cinco años más tarde su pena fue revocada, aunque él, temeroso a posibles represalias, nunca habló del tema. Le costó recuperar la forma, pero volvió a jugar al fútbol y a ser un referente tanto del Torpedo como de la selección. Sin embargo, no pudo alcanzar el nivel que tuvo antes de su encarcelamiento.

En 2001, 11 años después de su muerte, se creó el  “Comité Streltsov”. El objetivo era tratar de demostrar que aquella violación nunca existió y que ésto nos privó de ver, posiblemente, a uno de los más grandes de la historia. “Si no hubiera sido por esa terrible condena, Streltsov sin duda se habría convertido en el mejor futbolista del mundo. Habría sido más grande que Pelé”, señala Anatoly Karpov, uno de los líderes del comité.

Curiosamente, una vez muerto, una de las pocas visitas rutinarias que recibió Streltsov en su tumba fue la de Marina Lebedeva, su supuesta víctima. Hay quien dice que aún le remueve la conciencia por haber entrado en el juego del Gobierno y habernos dejado sin disfrutar de uno de los más grandes de la historia.

  1. febrero 21, 2011 a las 0:30

    Increible lo que deberia jugar y que pecado no tener materiales que lo demuestren. Peor pecado aun haberlo quitado de su plenitud para culparlo ante la justicia de algo que jamas realizo. Lo grande que debe haber sido para que lo comparen con Pele mucho mas siendo sovietico aunque en ese entonces el futbol ruso era considerado uno de los mejores, tenia un respeto bastante importante dentro de Europa y el mundo y seguramente eso ayudo a alimentar su leyenda. Un saludo y otra sensacional historia.

  2. febrero 22, 2011 a las 19:54

    Grande el blog, por su contenido histórico. Sin duda alguna que me van a servir de gran valía para documentarme un poco más.

    Un saludo y muchas gracias!

  3. febrero 24, 2011 a las 20:29

    Como siempre, dejando grandes artículos de historia. Supuestamente otro artículo que no conozco. En serio ya me gustaría que escribas algo del RCD Mallorca je je je.

    ¡¡Saludos!!

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: