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Cuando la Reggiana no despidió a Carlo Ancelotti

Reggiana 95/96

Este pasado fin de semana Carlo Ancelotti ha logrado un récord más en su brillante palmarés: tras conquistar la Bundesliga, se ha convertido en el primer técnico en lograr el título liguero en cuatro campeonatos importantes como Italia, Inglaterra, Francia y Francia. Todo ello sin contar la Champions y la Copa que conquistó en España con el Real Madrid. Sin embargo, todo esto no habría sido posible con la confianza que le dio el Reggiana en su inicio en los banquillos.

Carlo se inició como técnico bajo el mando de Arrigo Sacchi, del que fue asistente de 1992 a 1995. Fue precisamente en este último año cuando le llegó su primera oportunidad en los banquillos. La Reggiana, equipo de su ciudad natal, le ofreció la oportunidad de dirigir al equipo en la Serie B con el reto de ascenderlo esa misma temporada.

Sin embargo, el inicio de temporada no fue para nada sencillo para los emilianos. En las primeras seis jornadas, el equipo dirigido por Carlo Ancelotti sumaba cuatro puntos en la tabla después de sumar otros tantos empates y dos derrotas. Los puestos que daban acceso a la máxima categoría se alejaban fruto de que la Reggiana estaba muy negada en ataque, ya que sumaba tres goles hasta ese momento, el primero de los cuales no llegó hasta la jornada cuatro.

En esa situación la Reggiana se enfrentó al Pescara fuera de casa en la séptima fecha del campeonato. Pese a que su rival tampoco pasaba por su mejor momento, pues únicamente había logrado un triunfo en todo el campeonato, pasó por encima de los hombres de Carlo Ancelotti. El Pescara goleó por 4-1 a la Reggiana y el futuro del ahora exitoso técnico parecía sentenciado.

De hecho, la prensa publicó que el club Emiliano negoció con Mircea Lucescu y Luigi Simoni para que cogieran las riendas del equipo. Sin embargo, cuando Carlo parecía más fuera que dentro, la Reggiana sorprendió anunciando que mantenía su confianza en Ancelotti. El técnico y el equipo devolvieron el apoyo goleando al Venecia por 3-0 en la siguiente jornada.

La cosa no quedó ahí, pues el equipo empezó a ir hacia arriba a partir de entonces. De hecho, la confianza de los dirigentes en Ancelotti dio sus frutos cuando la Reggiana selló su regreso a la Serie A a falta de una jornada con una victoria por 0-1 contra el Verona. Los granates acabaron cuartos tras sumar 61 puntos.

El equipo de Ancelotti destacó por ser muy coral, hasta 13 jugadores vieron puerta esa campaña, y muy sólido, pues marcó 42 goles en 38 partidos y encajó 32. Tras ese éxito, Ancelotti dio el salto al Parma la siguiente campaña, ya en la Serie A, y comenzó su meteórica carrera en los banquillos. Nunca se sabrá qué habría pasado si la Reggiana hubiera despedido a Carlo tras esa derrota por 4-1 en Pescara.

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La victoria más triste de Ancelotti contra el Sevilla

agosto 11, 2014 Deja un comentario

SevillaReal Madrid y Sevilla disputarán este martes en Cardiff la primera final europea de la temporada en busca de la Supercopa. Un partido que trae viejos recuerdos a Carlo Ancelotti, técnico de los blancos, puesto que ya sabe lo que es ganar este título a los hispalenses.

Lo hizo en el año 2007, cuando dirigía al Milan. Sin embargo, el ahora entrenador madridista a buen seguro que recuerda aquel partido más por lo que le precedió que por la propia conquista del título. Y es que sólo tres días antes de que se disputara la final falleció Antonio Puerta, jugador del Sevilla, de un ataque al corazón que le dio mientras jugaba un partido de Liga contra el Getafe.

La muerte del lateral izquierdo, lógicamente, dejó consternado al Sevilla y a toda su plantilla, que no pudieron preparar ni deportiva ni psicológicamente la final de la Supercopa de Europa contra el Milan. La UEFA, con su falta de tacto habitual, se negó a aplazar el encuentro a otra fecha, por lo que los futbolistas del Sevilla prácticamente se tuvieron que vestir de corto tras enterrar a su compañero.

La falta de tacto de la UEFA contrastó con la del Milan y Ancelotti. Tanto el equipo lombardo como el entrenador se pusieron a disposición de los sevillistas para lo que quisieran y afirmaron públicamente que ellos no iban a poner ninguna traba si los españoles solicitaban aplazar el partido debido a su cercanía con la muerte de Puerta.

Seedorf PuertaEl partido se acabó disputando a la fecha y hora acordadas por UEFA, 31 de agosto de 2007 a las 20:45. Sin embargo, el ambiente que rodeó al partido fue muy diferente al que se puede ver en este tipo de encuentros, marcados por la euforia de ambas aficiones por el título europeo conquistado la temporada anterior. Tanto Milan como Sevilla saltaron al terreno de juego con el nombre de Puerta en sus camisetas y tras un emotivo minuto de silencio comenzó el partido.

El Sevilla se adelantó en el partido al poco de comenzar gracias a un gol de Renato, que, como no podía ser de otra manera, lo dedicó mirando al cielo en memoria de Puerta. El brasileño pudo sentenciar el partido antes del descanso, pero un remate suyo lo sacó bajo palos Alessandro Nesta cuando Dida ya estaba batido.

En este tipo de encuentros se suele decir que el perdona lo paga, el Sevilla acusó en la segunda parte que su cabeza no estaba en el partido y el Milan lo aprovechó para dar la vuelta al marcador. Pippo Inzaghi y Jankulovski, este último con una gran volea, adelantaron a los de Ancelotti. Kaká dio la puntilla al Sevilla al hacer el definitivo 3-1 en los últimos minutos tras aprovechar el rechace de un penalti que le había detenido Andrés Palop.

Milan Supercopa 2007El Milan se hizo con el título y puede que fuera la primera vez en la historia del fútbol en la que en las celebraciones del triunfo un equipo dedicara el triunfo a un jugador del conjunto rival: Puerta.

Carlo Ancelotti reconoció en rueda de prensa que la muerte del sevillista a ellos también les afectó: “Lo que ha sucedido en los últimos días con la muerte de Puerta ha creado un ambiente único para este partido. Evidentemente, el Sevilla estaba más afectado por ello que nosotros, pero han jugado bien, sobre todo en la primera mitad, en la que estábamos un poco cansados. Pero hemos podido recuperarnos y hacerlo mucho mejor en la segunda parte. Nos estamos preparando muy bien, el equipo se muestra compacto y hemos sabido mantener la calma cuando estábamos por detrás en el marcador”.

Los penaltis, el punto débil de Ancelotti en las finales

abril 14, 2014 Deja un comentario

Este miércoles se disputa la final de la Copa del Rey entre Barcelona y Real Madrid. Carlo Ancelotti deseará que los blancos se impongan a su eterno rival en el tiempo reglamentario, ya que la estadística dice que sus equipos no suelen estar muy afortunados en las finales que se deciden por tandas de penalti.

Y es que tres de las cuatro finales que ha perdido el técnico italiano se decidieron mediante el lanzamiento de penas máximas. De esta manera perdió en 2003 la final de la Supercoppa de Italia ante la Juventus, la de la Intercontinental ese mismo año contra Boca Juniors y la final de la Champions de 2005 contra el Liverpool.

Estas tres derrotas mencionadas fueron todas ellas cuando Ancelotti dirigía al Milan. Especialmente dolorosa fue la sufrida contra el Liverpool, ya que el conjunto rossonero vio como los ingleses le igualaron en sólo 15 minutos una renta de 3-0 en una final que está considerada como una de las más apasionantes de toda la historia.

La única vez que Ancelotti perdió una final sin que hubiera penaltis de por medio fue en el año 2010. Entonces el técnico italiano entrenaba al Chelsea y los blues cayeron derrotados por 1-3 contra el Manchester United en Wembley en la final de la Community Shield en Wembley.

Aún con todo eso, a Ancelotti no se le suelen dar mal las finales. Y es que el técnico italiano se ha impuesto en 10 de las 14 que ha disputado, lo que supone que tiene un porcentaje de un 71% de triunfos en este tipo de partidos decisivos.

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Cuando Ancelotti confundió a Kaká con un estudiante Erasmus

Una vez que el París Saint Germain ha fichado a Laurent Blanc, el Real Madrid ha hecho oficial la llegada de Carlo Ancelotti al Santiago Bernabéu en sustitución de José Mourinho. El transalpino se convertirá así en el segundo técnico italiano de la historia del club blanco tras Fabio Capello. ‘Carletto’ volverá a coincidir en Chamartín con Kaká, al que ya dirigió en el Milan. 

Ancelotti logró sacar el mejor rendimiento al brasileño, que bajo sus órdenes llegó a convertirse en uno de los mejores futbolistas del mundo. Sin embargo, el técnico al principio llegó a dudar de la calidad del ahora madridista. Tanto que llegó a pensar que tenía más pinta de estudiante Erasmus que de futbolista.

“Me habían hablado de un chavalín en Brasil, muy bueno, pero al cual no conocía: Ricardo Izecson dos Santos Leite. Por su nombre parecía más bien un predicador, y no andaba desencaminado. Portaba la palabra del fútbol y de la fe, escúchale y serás feliz. El club no sabía si hacerle venir inmediatamente a Milanello o dejarle seis meses más en el Sao Paulo. Tras pensarlo un poco, decidimos acortar los tiempos y que llegara lo antes posible para que empezara a entrenarse con nosotros. Y para que yo supiera quién era. Desde mi punto de vista se trataba de un fichaje a ciegas, lleno de buenas palabras y otras tantas esperanzas. Vale, pero necesitaba hechos. Kaká llegó a Malpensa y me llevé las manos a la cabeza: gafas, repeinado, cara de buen tío, sólo le faltaba una tartera con la merienda y un libro. Habíamos fichado a un estudiante universitario. Bienvenido al proyecto Erasmus, no estaría mal si además supiera jugar al fútbol”. 

Así describió Ancelotti en su libro autobiográfico ‘Preferisco la Coppa’ cúal fue su primera impresión al ver a Kaká. Sin embargo, cuando vio al brasileño con el balón en los pies su opinión cambió radicalmente: “Con el balón entre los pies era monstruoso. Dejé de hablar, simplemente porque no me salían las palabras. No existían para definir lo que estaba viendo. El testigo de Jehová era en realidad un tío que hablaba con el Señor, como descubrimos más tarde. Y en una de nuestras conversaciones creo que incluso hablamos de fútbol. (…) En una de sus primeras acciones en un entrenamiento, se midió a Gattuso, quien le dio un empujón terrorífico. Kaká no perdió el balón y Rino acompañó la acción con un clarificador “A tomar por culo”, bajo su punto de vista eso era promocionar al nuevo compañero. Quien aún en posesión del balón lanzó a puerta desde treinta metros ante un Nesta que no fue capaz de pararle. (…) A ese chaval le quitamos las gafas y le pusimos un uniforme de futbolista y se convirtió en lo que ninguno esperábamos, en un crack”.

 ¿Volverá Ancelotti a ser capaz de volver a sacar al brasileño el buen rendimiento que ya le sacó en el Milan?

La vuelta de Heynckes, sinónimo de año en blanco para el Bayern

octubre 9, 2017 Deja un comentario

Una de las noticias más significativas que nos ha dejado el parón actual de fútbol de clubes ha sido la vuelta de Jupp Heynckes al Bayern de Múnich en sustitución de Carlo Ancelotti, despedido. Los aficionados del conjunto bávaro se relamen pensando en el triplete que logró el técnico alemán con el Bayern en 2013. Sin embargo, la historia señala que siempre que el entrenador germano acudió al club muniqués en una situación similar, la entidad terminó el año en blanco.

La primera vez que Heynckes fichó por el Bayern como apagafuegos, es decir, con la temporada ya iniciada, fue en la temporada 2008-2009. Jürgen Klinsmann fue destituido de su cargo como primer entrenador y la directiva firmó por un contrato temporal hasta al 30 de junio a Jupp con el objetivo de enderezar a un equipo que iba mal en la Bundesliga y que ya había sido eliminado tanto de Champions como de Copa.

Las cuatro victorias logradas en los cinco partidos que dirigió de la Bundesliga fueron insuficientes para evitar el título sorprendente del Wolfsburgo, que acabó líder la temporada con dos puntos por delante del poderoso Bayern que, al menos, logró el objetivo mínimo de sellar su pase para la siguiente Champions de manera directa.

El tercer regreso de Heynckes al banquillo del Bayern fue en la temporada 2011/2012. Louis Van Gaal fue despedido pocos meses antes de que finalizara la campaña 2010/2011 y el conjunto muniqués andaba a la deriva tras un año sin títulos y en el que había dejado muy malas sensaciones.

Sin embargo, la llegada de Jupp al banquillo del Allianz Arena no fue sinónimo de títulos, tal y como también le sucedió cuando dirigió al equipo bávaro desde el inicio en la temporada 1987/1988. El Bayern quedó segundo en la Bundesliga y perdió las finales de Champions y Copa. Heynckes se resarció levantando el triplete la siguiente temporada, pero ya hemos visto que siempre que coge al equipo en una mala situación logra levantarlo pero no lo suficiente como para ganar un título.

Cuando el Udinese pudo fichar a Thierry Henry

Henry JuventusUna de las últimas noticias que ha dejado el recién acabado 2014 ha sido el anuncio de Thierry Henry de colgar las botas. El galo ha sido uno de los mejores delanteros de los últimos 15 años y, por ello, se ha escrito de todo sobre su carrera durante estos días. Sin embargo, lo que pocos han comentado es que el francés estuvo muy cerca de fichar por el Udinese en 1999.

Henry jugaba desde enero desde ese mismo año en la Juventus de Turín, club al que había llegado procedente del Mónaco. Sin embargo, la andadura del ariete en el fútbol italiano no fue tan exitosa como era de esperar de un jugador que era campeón del mundo y estaba considerado como uno de los futbolistas más prometedores del momento.

Por ello, toda vez que la temporada 98/99 fue un auténtico fracaso para la ‘Vecchia Signora’, ya que acabaron en la séptima posición, lo que provocó que si querían jugar la UEFA debían de jugar la Copa Intertoto, hizo que en verano los bianconeri decidieran hacer varios ajustes en su plantilla.

Una de las posiciones que buscó reforzar la Juve fue la delantera. Por eso se fijaron en Marcio Amoroso, un ‘killer’ brasileño que había sido Pichichi de la Serie A con el Udinese tras marcar 22 goles. Para abaratar la operación, los turineses plantearon ceder a los de Friulli a Henry. Con el préstamo del galo, además, el club juventino quería asegurarse que Thierry se adaptara mejor a la Serie A en un equipo de menor exigencia.

Sin embargo, tal y como señala el libro ‘Thierry Henry: Lonely at the top: A Biography’, al internacional francés la opción de recalar en el Udinese no le gustó nada. Especialmente cuando entró en escena el Arsenal, en el que estaba Arsene Wenger, al que conocía de su época en el Mónaco, con una oferta para llevarse al delantero a Londres. Finalmente la Juve accedió a los deseos de Henry e hizo oficial el tres de agosto de 1999 el traspaso del galo rumbo a Highbury a cambio de 15 millones de euros.

Henry JuventusAños más tarde, el propio Marcio Amoroso reconoció en una entrevista a ‘TuttoJuve.com’ la negociación entre Udinense y Juventus por el brasileño con Henry de por medio: “Sí, fue una posibilidad, pero cuando sucedió todo eso yo no sabía nada. Fue el mister Ancelotti (que en 1999 entrenaba a la Juventus) el que me lo dijo cuando estuvimos juntos en el Milan. Cuando me lo contó todo yo me caí literalmente de la nube porque ¡No tenía ni idea! Para mí habría sido un honor jugar también en la Juventus. Todos los jugadores sueñan con jugar en grandes equipos como Juve, Milan o Inter”.

¿Habría acabado triunfando Henry en la Serie A, primero, y en la Juve, después, de haber aceptado la cesión al Udinese? Eso es algo que, lamentablemente, nunca sabremos. Aunque desde luego que nadie puede negarle a Thierry que ir al Arsenal fue una gran decisión.

20 años de la muerte de Agostino di Bartolomei

Agostino di BartolomeiCon la resaca aún del Real Madrid – Atlético de Madrid de Champions, este viernes 30 de mayo se cumplen 30 años de la final de la Copa de Europa que disputaron Roma y Liverpool. Un partido que marcó para siempre a Agostino di Bartolomei.

La historia de Di Bartolomei, o al menos su inicio, es la soñada por cualquier niño. Agostino, también conocido como Ago por los tifossi, desde pequeño fue fiel seguidor de la Roma y tenía claro cuáles eran sus sueños: poder debutar con los giallorossi y levantar como capitán algún título con éstos.

El primero lo cumplió el 22 de abril de 1972, al poco de cumplir los 17 años, cuando logró debutar en partido oficial con la Roma en un encuentro contra el Inter en Milán que acabó con empate a cero. Tras tres temporadas en el primer equipo en los que únicamente disputó 23 partidos, el club capitalino cederle por un año al Vicenza.

Le sobraban ganas, pero aún le faltaba algo de experiencia para poder ser un jugador importante en su amada Roma. Por ello, la temporada en el Vicenza le vino fenomenal. Tanto que a su vuelta al club capitalino, Nils Liedholm, técnico del equipo tenía claro que quería que Di Bartolomei fuera el timón que moviera al equipo y se lo dejó claro: “Ahí dentro serás mi capitán y ellos te adorarán. No hay nadie más romanista que tu”.

Agostino di Bartolomei No falló Liedholm en su apuesta, ya que Di Bartolomei desde el medio del campo se convirtió en el líder de la Roma y la hinchada le adoraba porque le consideraba casi como un tifossi más dentro del terreno de juego. La excelente relación que guardaban Ago y la Roma llegó a su punto máximo en 1983, cuando los giallorossi lograron el segundo Scudetto de su historia y el encargado de levantar el trofeo de campeón como capitán fue Di Bartolomei.

En la siguiente temporada, la Roma tenía un gran reto: ganar la primera Copa de Europa de su historia, ya que la final del torneo se iba a disputar en el estadio Olímpico de la capital de Italia. Guiados por un gran Di Bartolomei, los romanistas lograron la gesta de alcanzar la final. Parecía imposible que se les fuera a escapar el título jugando en casa.

Sin embargo, en fútbol nunca se puede dar nada por seguro y el Liverpool se acabó llevando la ansiada orejona tras imponerse en los penaltis 4-2 después de un tedioso partido. Di Bartomei marcó su correspondiente pena máxima, pero sintió que se le había pasado una ocasión única para convertir en inmortal a aquella Roma.

La pesadilla de Ago no acabó ahí, ya que poco después el club hizo oficial que el entrenador de la siguiente temporada iba a ser Sven Goran Eriksson y el técnico sueco le hizo saber que no contaba con él y que quería que su capitán fuera Carlo Ancelotti. Por ello, su último partido con la camiseta giallorosa fue la final de la Coppa contra el Verona que ganó su amada Roma, aquella que ahora le daba la patada.

Agostino di BartolomeiLa curva sur, que le sentía como uno más de los suyos, le dedicó la siguiente pancarta: “Te han echado de la Roma pero no de su curva”. Di Bartolomei se marchó al Milan, donde estuvo tres temporadas sin pena ni gloria para luego militar en el Cesena y la Salernitana. Ago siempre esperó una llamada para regresar a la Roma y poder colgar allí las botas, pero ésta nunca llegó.

Sin embargo, una vez retirado no perdió la ilusión de poder regresar al club de sus amores como directivo. Pero ésto tampoco llegó. Di Bartolomei ejerció de comentarista en televisión tras jubilarse como futbolista y alguno de los comentarios que hizo no gustaron a los dirigentes romanistas, que le cerraron las puertas del club para siempre.

Intentó resarcirse montado una escuela de fútbol, pero la tuvo que cerrar porque tampoco contaba con mucho dinero, ya que gran parte de éste lo perdió invirtiendo en bolsa. De esta manera, frustrado y desolado por no volver a su querida Roma, no hacía más que repasar en su cabeza aquella final de la Copa de Europa de 1984. Siempre creyó que un triunfo le habría dado un hueco en su club para siempre.

Por ello, en la mañana del 30 de mayo de 1994, justo cuando se cumplían 10 años de la final entre Roma y Liverpool, cogió una pistola Smith & Wesson, calibre 38, se dirigió a la terraza de su casa y se pegó un tiro al corazón. Junto al cadáver se encontró una nota que decía lo siguiente: “Mi sento intrappolato in una buca” (Me siento encerrado en un agujero).

A la afición romanista se le heló el corazón al conocer el trágico suceso. Muchos tifossi contrataron varias páginas en los periódicos para despedirse de su querido jugador con la siguiente leyenda: “Niente parole… solo un posto en el fondo al cuore. Ciao Ago” (No hay palabras… solo un puesto en el fondo del corazón. Adiós Ago).

DEP Agostino di Bartolomei

#YoSoydePep

abril 30, 2014 Deja un comentario

Guardiola¡Qué ganas se le tenía a Guardiola! Sólo así se pueden entender las crueles e injustificadas críticas que ha recibido el entrenador catalán tras el batacazo del Bayern de Múnich en la Champions contra el Real Madrid.

No hay dudas de que la batalla táctica de las semifinales de la Liga de Campeones la ganó Carlo Ancelotti, pero no es sensato menospreciar ahora a un técnico al que todos hace sólo dos semanas todos admiraban y temían. Al 0-4 de este martes no hay que darle más vueltas de las necesarias. Es un partido que quedó pronto marcado por dos acciones a balón parado que tiraron abajo todo lo planteado por Pep. El Bayern tuvo que irse más arriba a por su rival y todos sabemos que dejar espacios ante un equipo como el Madrid, con velocistas como Ronaldo y Bale, te puede costar muy caro.

No hay más, no hay que hacer más leña del árbol caído. Tras el 0-4 de anoche parece que a la gente se le ha olvidado que en la actual temporada el Bayern ya ha ganado tres títulos y que aún está en disposición de ganar un cuarto, ya que está clasificado para la final de Copa. Si acabar la temporada con tres o cuatro títulos es fracasar ya quisieran más de uno fracasar así todos los años.

Parece que la gente ya se ha olvidado de que el Bayern de Pep logró proclamarse campeón de la Bundesliga en marzo, cosa que nadie había logrado antes. Algo que tiene mucho mérito. No sólo por la rapidez con la que se ganó el título, que también, sino porque desde 2006 el Bayern no lograba ganar la Bundesliga durante dos años de manera consecutiva. Un dato que demuestra que lo hecho por Pep tampoco es fácil.

Lo malo para Pep es que esté en el equipo que esté siempre le va a perseguir el fantasma del majestuoso Barcelona que construyó hace bien poco. Ahí siempre va a perder todas las comparaciones. De todos modos, exigir a Guardiola que convirtiera al Bayern en una sola temporada en un equipo calcado a su Barça es como exigir a Picasso que pintara una obra de arte en cinco minutos.

Hay que comprender que en un año milagros no se pueden hacer y a ello hay que añadir que en su primera temporada en el Bayern Guardiola también se tenía que adaptar a una cultura y un idioma totalmente diferentes. Por ello, seguro que la próxima temporada veremos, y disfrutaremos, de un Bayern con una mayor riqueza táctica que la de este año.

Eso no quiere decir que sí en 2015 no gana la Champions haya que considerarle un fracasado. Desde el 90 ningún equipo ha podido ganar la Liga de Campeones durante dos años seguidos, ni tan siquiera el Bayern, que fracasó en 2002 en su intento de defender su título de 2001. Por eso no es justo exigirle lo que nadie ha logrado en 24 años. No es cosa sencilla. Es más, el Bayern acabó en 2013 con una sequía de 11 años sin ganar la orejona, un hecho que muestra que en la historia reciente del club alemán tampoco todo ha sido un camino de rosas en Champions.

No hay que atizar a Guardiola, él sabe perfectamente en qué ha fallado contra el Real Madrid y seguro que ya está pensando en cómo solucionar esos errores de cara a la próxima temporada y la final de Copa. Por ello, hoy más que nunca apoyemos todo lo que ha hecho el catalán por el fútbol, que ha sido mucho, y no tengamos miedo a decir que #YoSoydePep.

Cuando Guardiola pudo fichar por el Arsenal

febrero 17, 2014 Deja un comentario

Hace semanas recordamos en este blog que Pep Guardiola estuvo muy cerca de fichar por la Juventus en el verano de 2001. Otro de los equipos que estuvo muy interesado aquel año en contratar al catalán aquel año, según narra Guillem Balague en su libro “Pep Guardiola, otra forma de ganar”, fue el Arsenal. Por ello, con motivo del Arsenal – Bayern que se va a disputar esta semana vamos a recordar la historia de Pep con el club inglés. 

Meses antes de que finalizara la temporada 2000/2001, Guardiola lanzó la bomba de que no iba a renovar por el Barcelona. Fue entonces cuando el teléfono de Josep María Orobitg, representante de Pep, empezó a echar humo con las llamadas de los más importantes equipos de Europa interesándose por la situación del centrocampista. 

De todos los ofrecimientos que recibió, el que más le gustó a Guardiola fue el que le hizo la Juve, ya que deseaba jugar en el mismo club en el que había militado su ídolo de infancia: Michel Platini. Por ello, Orobitg acordó una reunión con el club italiano para negociar y llegó a un acuerdo con la ‘Vecchia Signora’ para que Pep vistiera la camiseta bianconera a partir de la temporada 2001/2002. 

Sin embargo, la Juve no logró ganar el Scudetto en 2001 y los dirigentes del club turinés decidieron despedir al entonces técnico del equipo: Carlo Ancelotti, que había sido a su vez el que había dado luz verde al fichaje de Guardiola. Es por ésto que Marcello Lippi se hizo cargo del equipo y una de sus primeras decisiones fue la de transmitir a la directiva que él no quería fichar a Guardiola.

Es en ese momento en el que Orobitg tuvo que empezar a moverse para buscar otras opciones. Fue ahí cuando apareció la posibilidad de jugar en el Arsenal de Arsene Wenger. El club inglés le comunicó al representante que estaban interesados en Pep si vendían a Patrick Vieira. 

El Real Madrid fue el club que más se interesó en fichar al galo, pero los blancos acabaron abandonando las negociaciones para contratar a Vieira debido a que consideraron muy elevadas las pretensiones que pedía el Arsenal y a que ese verano ya habían gastado 130000 millones en contratar a Zinedine Zidane, que se había convertido en el fichaje más caro de la historia en ese momento. 

Ésto cerró las puertas del Arsenal a Guardiola, que comunicó a Orobitg que sin la marcha de Vieira no veían necesario fichar a Pep. Es por ello que Guardiola finalmente fichó aquel verano por el Brescia, aunque el catalán se tomó la revancha con el club londinense, ya que ya como entrenador del Barça logró apear a los Gunners en hasta dos ocasiones de la Liga de Campeones ¿sumará esta temporada la tercera?

Pirlo, el hombre que llegó de casualidad al mediocentro

julio 2, 2012 4 comentarios

Si hay un jugador que sale reforzado de la Eurocopa ése es Andrea Pirlo, el faro de Italia. El hombre que cuando toca el balón provoca que todo el estadio enmudezca porque saben que algo importante va a pasar. Y es que Pirlo no es el típico jugador italiano, ya que busca crear donde todos quieren destruir y defender.

Sin embargo, no siempre fue idolatrado en Italia. Pirlo comenzó su carrera en el Brescia, el equipo de la ciudad en la que nació, y en el 98, con 19 años, le llegó su primera gran oportunidad al fichar por el Inter de Milán. Allí llegó con la vitola de ser uno de los trecuartistas, nombre con el que se denomina a los mediapuntas en Italia, más prometedores del país con el objetivo de que en unos años fuera capaz de sustituir a Roberto Baggio.

Las cosas no le salieron bien a Pirlo en el Inter, donde poco a poco vio como iba apagándose su estrella por la única razón de que desde el club entendían que no tenía gol. Por ello, en el 99 fue cedido a la Reggiana. A su regreso a Milán continuó en el papel secundario que tenía antes de su salida. Por este mismo motivo en enero de 2001 el Brescia le propuso incorporarse como cedido.

A Pirlo le costó hacer la maleta, pero finalmente entendió que no tenía nada que perder y que al menos iba a estar en casa. Sin saberlo había tomado una decisión que iba a cambiar para siempre su vida…y la del fútbol italiano. Y es que en el Brescia coincidió con Carlo Mazzone, un técnico que no ganó ningún título en su carrera pero cuya mentalidad fue decisiva para el devenir del fútbol transalpino.

Y es que los diez partidos que jugó Pirlo en el Brescia cambiaron para siempre su carrera, ya que Mazzone vio en él unas condiciones que no habían visto otros. Consideró que era un jugador con una gran visión de juego que podría dar mucho más de sí retrasando su posición en el terreno de juego hasta el centro del campo.

Aquellos diez partidos en los que retrasó su posición de la mediapunta al centro del campo fueron pocos pero suficientes para que Carlo Ancelotti se fijara en él para que fuera el cerebro del Milan, del que fue su catalizador de juego durante una década, hasta que al club lomabardo se le cruzaron los cables y decidió no renovarle en el verano de 2011 por considerarle demasiado mayor como para ampliarle el contrato por los dos años que solicitaba. Su año en la Juventus y en la reciente Eurocopa ha provocado que en Milán más de uno se tire de los pelos.

Lo mismo que sucedió hace una década, en el Inter cuando renegaron del Pirlo mediapunta porque no supieron ver el buen centrocampista que era.

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