Archive

Posts Tagged ‘Barça’

El Barcelona y la ‘maldición’ de jugar en Navidad

diciembre 28, 2015 Deja un comentario

FCB - Sevilla 89Esta semana vuelve la Liga con la jornada que se disputará entre el 30 y el 31 de diciembre. Algo que no sucedía desde 1990, última vez que se jugó en España en Navidad. El Barcelona no podrá andarse con muchas confianzas en el partido que tiene que disputar contra el Betis, ya que sólo ganó uno de los tres últimos choques que jugó en la previa a año nuevo.

El que peor recuerdo tiene para los azulgranas es el que se disputó el 30 de diciembre de 1989. El Barcelona recibió aquel día en el Camp Nou al Sevilla. En el minuto 75 de partido los catalanes ganaban 3-1 el choque y todo hacía presagiar que los dos puntos, que era lo que se contabilizaba entonces por victoria, no se iban a escapar del coliseo culé.

Sin embargo, el colegiado canario Brito Arceo decretó como penalti a favor de los hispalenses una falta que había recibido Anton Polster a metro y medio del área que el austriaco no desperdició para hacer el 3-2. La jugada desquició al Barça, que se dedicó lo que restaba de partido a quejarse a Brito Arceo y eso tuvo como consecuencia que el Sevilla con un tanto en el minuto 83 y otro 87 le dio la vuelta a un partido loco que acabó con 3-4 a favor de los andaluces.

“Si te señalan un penalti como éste te pones nervioso porque te preguntas: ¿qué puede suceder en la próxima jugada?”, declaró Johan Cruyff, entonces técnico culé, para justificar que sus jugadores se hubieran ido del partido en los últimos minutos. José Mari Bakero, una de las estrellas de los azulgranas, también cargó duramente contra Brito Arceo: “El 80% de la derrota es achacable al colegiado. Cuando perdamos esta Liga y analicemos las razones por las que se ha perdido, Brito Arceo será una de ellas”. Curiosamente, los blaugranas no ganaron el campeonato aquel año.

Real Sociedad - FCB 90Mejor les fueron las cosas a los barcelonistas un año más tarde. El Barça sacó un empate a uno de la visita que realizaron al viejo Atocha para jugar contra la Real Sociedad. Los catalanes dieron por bueno el empate especialmente después de que el Real Madrid recibiera en aquella misma fecha un revolcón en el Santiago Bernabéu a manos de Osasuna (0-4), pese a que la Real Sociedad distaba mucho de ser el equipo campeón que había sorprendido años atrás, ya que iba quinta por la cola.

atm - FCB 88Pese a ello, el mejor recuerdo que tiene el Barça de estas fechas navideñas es de 1988, cuando los azulgranas cerraron el año con un importante triunfo en el Vicente Calderón tras imponerse por 1-3 al Atlético de Madrid.

Cuando Valdés se tiró un farol con Van Gaal

octubre 27, 2014 Deja un comentario

Valdés Van GaalEl Manchester United ha sorprendido al anunciar que Víctor Valdés acabará de recuperarse de su lesión bajo la supervisión de los médicos del club inglés, dejando una puerta abierta a que se pueda incorporar a la disciplina de los ‘Diablos Rojos’ cuando se recupere. Nuevamente los caminos entre Louis Van Gaal y el portero catalán se vuelven a unir.

El técnico holandés conoce al guardameta de su segunda etapa en el Barça, en la temporada 2002/2003. Valdés era por entonces un joven de 20 años que estuvo cerca de abandonar el club en verano para poner rumbo al Villarreal, pero finalmente el que acabó en El Madrigal fue Pepe Reina. Algo que provocó que Valdés se convirtiera en el tercer portero de la plantilla azulgrana.

Van Gaal dio mucha bola a Valdés en pretemporada. Tanto que en rueda de prensa llegó a señalar que el catalán partía con las mismas opciones de ser el meta titular del Barcelona que Robert Enke y Roberto Bonano, los otros dos porteros del equipo y que contaban con mucha experiencia a sus espaldas. La prensa no se lo tomó en serio, pero el técnico holandés demostró que no iba de farol cuando llegó el primer partido oficial de la temporada, la previa de Champions contra el Legia de Varsovia, y el titular fue Valdés.

El guardameta también tuvo ese privilegio cuando llegó la Liga. Sólo fue suplente en la Copa del Rey, donde jugó Robert Enke. Sin embargo, el rendimiento de Valdés fue un tanto irregular, ya que acusó la presión de jugar tan joven en un equipo que ni mucho menos tenía la solidez del Barça actual, y Van Gaal, que no se casa con nadie, de la noche a la mañana le relegó al Barça B.

Van Gaal ValdésLa decisión del técnico holandés no gustó al portero. De hecho, su enfado fue tan grande que se ausentó de los entrenamientos y se negó a jugar con el segundo equipo, que por entonces militaba en Segunda B. Se rumoreó entonces que Valdés quería forzar su salida del equipo, pero ningún club se atrevió a pagar los seis millones de euros de cláusula de rescisión que tenía por aquel entonces.

Finalmente el farol le salió mal al portero, que pidió perdón al club y a Van Gaal por su comportamiento aceptando también regresar al filial. “Víctor entendió que lo degradaban, pero luego recapacitó”, dijo Josep María Orobitg, representante del portero por aquel entonces. “No había ningún interés por marcharse del Barcelona ni había ningún club detrás”, reconoció.

Con el tiempo Valdés regresó a los entrenamientos del primer equipo, pero nunca más volvió a jugar un partido oficial mientras Van Gaal dirigió al Barça, que despidió al holandés en enero. Una vez que el Barcelona cayó eliminado de la Liga de Campeones, en cuartos de final contra la Juventus, Radomir Antic, técnico de los azulgranas, decidió que Valdés recuperara la titularidad en las últimas jornadas de Liga. El resto ya es historia.

Cuando el Barça rechazó a Luis Enrique

octubre 20, 2014 Deja un comentario

Luis EnriqueNo cabe ninguna duda de que uno de los protagonistas de esta semana va a ser Luis Enrique debido al ‘Clásico’ que se va a disputar en el Santiago Bernabéu y a la gran animadversión que causa la figura del asturiano en el Real Madrid después de que en su etapa como jugador dejara el club blanco para fichar por el Barça. Lo que pocos conocen es que el club catalán descartó a Luis Enrique de joven.

En 1988, cuando contaba con 18 años, el asturiano despuntaba en el CD La Braña marcando goles como churros. Eso provocó que varios clubes se interesaran en sus servicios. Uno de ellos fue el Barcelona, que, debido a la insistencia que puso Isidoro Sánchez, ojeador de la entidad catalana en Asturias, le ofreció una prueba al joven Luis Enrique.

El ahora técnico culé viajó a la Ciudad Condal para hacer las pruebas con el conjunto azulgrana tras recibir el ok tanto de sus padres como del CD La Braña. Sin embargo, a Luis Enrique le traicionaron los nervios desde un primer momento en su viaje a Barcelona. Las cosas le empezaron a ir mal cuando, nada más llegar a la capital catalana, perdió el billete de vuelta que tenía de avión y el Barça le tuvo que comprar otro.

Sobre el terreno de juego le pasó lo mismo. “Era un martes, y nada más empezar el entrenamiento, empezó a notar molestias en los abductores, algo extraño, porque nunca había tenido lesiones en esa zona. Desde el club le dijeron que no se preocupase, que se tomase un respiro el miércoles y el jueves, porque el viernes estaba programado un partido de entrenamiento con el Juvenil. Aquellas molestias fueron por culpa de los nervios”, explicó Isidoro en una entrevista a ‘Sport’.

Luis EnriqueTras descansar unos días, llegó el viernes y a Luis Enrique le tocó probarse en el partido de juveniles que tenía programado el Barça. La actuación del asturiano en aquel encuentro, en el que también participó el malogrado Tito Vilanova, no fue muy destacada debido nuevamente a los nervios. Tanto que el Barcelona le descartó.

Luis Enrique volvió al CD La Braña y al final de esa temporada se marchó al Sporting de Gijón. El resto de la historia desde su paso por el Santiago Bernabéu hasta su llegada al Camp Nou ya es por todos conocido. Aunque también es cierto que la de morbo que nos habríamos ahorrado de haber fichado el Barça a Luis Enrique en 1988.

Walter Machado da Silva, el Luis Suárez del siglo XX del Barça

julio 21, 2014 Deja un comentario

Walter Machado da silvaUno de los fichajes de este verano ha sido el de Luis Suárez por el Barça. Sin embargo, debido a la desproporcionada sanción que la FIFA puso al uruguayo por su mordisco a Giorgio Chiellini durante el Mundial, el Barcelona trata al futbolista casi de manera clandestina para que el máximo organismo internacional no les acuse de violar la sanción. Una situación que se parece a la que vivió Walter Machado da Silva, que podría ser bautizado como el Suárez del Barça del siglo XX.

Machado da Silva, delantero internacional brasileño, fichó por el club catalán en 1966. Lo curioso de su contratación fue que se hizo en una época en la que en España estaban prohibidos los fichajes de jugadores foráneos. El régimen franquista impuso esta ley después de que la selección española fracasara en el Mundial de 1962, medida que pretendía que los jugadores españoles tuvieran más protagonismo en sus respectivos equipos.

El Barça, alentado por un supuesto chivatazo de Juan Antonio Samaranch -entonces delegado nacional de Deportes- de que dicha ley se iba a revocar, decidió contratar a Machado da Silva. Los azulgranas pagaron 12 millones de pesetas (72.000 euros) por hacerse con los servicios del delantero brasileño. Para no ser acusado de que se estaba saltando la ley, el Barcelona dejó claro que había fichado al jugador sólo para jugar partidos amistosos internacionales.

Algo que reflejó la prensa de la época: “El brasileño ha sido contratado como reclamo para partidos internacionales del Barcelona. A mediodía de hoy, el C. F. Barcelona ha convocado a los representantes de la Prensa y Radio de esta ciudad, para dar cuenta de los pormenores del fichaje del jugador brasileño Walter Machado da Silva. Remarcó el señor Llaudet, presidente del club, la postura del Barcelona, alegando que la contratación del jugador no significa, ni remotamente, un enfrentamiento de su club con las disposiciones vigentes por la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, sino que se trataba pura y simplemente de ofrecer un espectáculo a los socios y simpatizantes del Barcelona,debido a la pronta eliminación del equipo en la Copa de Ferias”.

Enric LlaudetLa prensa insistió a Enric Llaudet, presidente del club, sobre el tema, ya que no entendían que el Barça, que por aquella época no andaba muy boyante en lo económico, fichara a un jugador sólo para jugar “partidos internacionales”. Sorprendió la respuesta del dirigente: “Pues si no puede jugar, será mi chófer. Siempre he querido tener un chófer negro”. Las palabras de Llaudet, como era de esperar, causaron gran revuelo y, de hecho, el presidente culé fue acusado de racista. Por ello, tuvo que rectificar sus palabras días después: “Cuando venga Silva, seré yo quien gustosamente haga de chófer suyo”.

Afortunadamente, al final ni Machado da Silva tuvo que hacer de chófer de Llaudet ni viceversa. Eso sí, sobre el terreno de juego, lamentablemente para los culés, tampoco se le vio mucho. Jugó varios amistosos y el Barça acabó cediéndolo una temporada al Santos con la intención de que cuando regresara ya se hubiera revocado la famosa ley que le impedía jugar. Esto no sucedió hasta la temporada 73-74, para entonces al Barça ya se le había acabado la paciencia y había vendido al delantero al Flamengo por siete millones de pesetas (42.000 euros). Es decir, acabó perdiendo dinero, y prestigio, con la operación. Algo que esperan que no se repita con Luis Suárez.

Cuando Clemente construyó el Dream Team de Cruyff

Clemente

El Barcelona, pase lo que pase al final en la Liga, va a tener que hacer este verano una revolución a fondo en la plantilla. Ello también implica un cambio en el banquillo. Algo que también le sucedió al club a finales de los 80 cuando Johan Cruyff comenzó a edificar el Barça del Dream Team, un equipo cuyas bases las puso….¡Javier Clemente!

La temporada 87/87 fue muy dura para el Barça. En lo deportivo, pese a la conquista de la Copa del Rey, el equipo hizo una mala temporada y los problemas fuera del terreno resultaron ser los protagonistas de la temporada. Tanto que los futbolistas del Barcelona protagonizaron lo que se denominó como ‘motín del Hesperia’, en el que los jugadores acusaron al club de no pagarles y solicitaron la dimisión de José Luis Núñez, presidente de la entidad.

Luis Aragonés, técnico del equipo que había llegado con la temporada ya comenzada, se posicionó de parte de los futbolistas, un hecho que provocó que Núñez le pusiera la cruz. El presidente del Barça se puso entonces a buscar un nuevo técnico y llegó a la conclusión de que el mejor para hacerse con las riendas del banquillo azulgrana era Javier Clemente. El técnico vasco tenía el aval de haber ganado 2 Ligas y una Copa con el Athletic de Bilbao y, además, llevó al Espanyol a la final de la UEFA.

Clemente llegó pronto a un acuerdo con el Barça y dio una lista de fichajes a Núñez para llevar a cabo una revolución en la plantilla. Sin embargo, en ningún momento el fichaje se llegó a hacer oficial. El Barcelona sondeó al socio culé y llegó a una conclusión clara: los fans del Barça no querían a Clemente como técnico. Por ello, por temor a que los hinchas le pidieran la dimisión y tuviera que convocar elecciones, Núñez decidió dar un volantazo a sus intenciones.

Dejó tirado a Clemente y optó por recuperar para el Barça al hijo pródigo del club: Johan Cruyff. El hincha vio con buenos ojos la llegada del holandés al Camp Nou, que además venía acompañado por otro mito del barcelonismo como Charly Rexach. Sin embargo, cuando Cruyff llegó vio como Núñez ya le había fichado a trece futbolistas, todos ellos pedidos por Clemente: Jose Mari Bakero, Luis López Rekarte y Txiki Begiristain (Real Sociedad), Julio Salinas y Eusebio Sacristán (Atlético de Madrid), Ricardo Serna (Sevilla), Aloisio Pires (Internacional de Portoalegre), Juan Carlos Unzué (Osasuna), Miquel Soler y Ernesto Valverde (Espanyol) y Manolo Hierro (Valladolid).

Y así fue como Cruyff comenzó a construir uno de los mejores Barças de la historia a partir de la base que había ideado Clemente. ¿Se imaginan el fútbol que habría propuesto el de Barcaldo para el Barça?

La llamada que cambió la vida de Tito Vilanova

abril 28, 2014 Deja un comentario

VilanovaEl mundo del fútbol se encuentra en estado de luto después de que el pasado viernes se hiciera oficial el fallecimiento de Tito Vilanova. Un hombre que se marchó de la misma manera con la que logró ganarse el respeto de todos: sin hacer mucho ruido.

Sin embargo, la gran mayoría de la gente no se habría enterado de la muerte del ex técnico del Barça de no ser por una llamada que recibió Tito en junio de 2007 y que cambió su vida y la del Barcelona. Por aquel entonces, el club azulgrana ofreció a Pep Guardiola que se hiciera cargo del Barça B.

El filial ‘culé’ pasaba por uno de los peores momentos de su historia tras haber descendido a Tercera División y ésto conllevaba una profunda remodelación en la cantera de la entidad catalana. Sin ir más lejos, el Barcelona C desapareció. Por ello, se ofreció la dirección del Barça B a Guardiola, que aceptó el puesto y la exigencia de ascender al equipo aquella temporada.

La prensa especuló con que Pep iba a llegar al filial azulgrana acompañado de su admirado Juanma Lillo. Se equivocaron. Lo que hizo Guardiola fue acordarse de Vilanova, compañero suyo en La Masía y que conocía de primera mano el fútbol base catalán -algo básico de cara a competir en Tercera, donde apenas había vídeos que analizaran a equipos rivales-, y decidió llamarle para ofrecerle ser su segundo.

Vilanova por aquel entonces era el director deportivo del Terrasa, que militaba en Segunda División B. Justo cuando le llamó Guardiola, el Terrasa le había ofrecido ser el entrenador del equipo para la temporada 2007/2008, algo que le seducía bastante.

Ir al Barça B implicaba ganar menos dinero, descender una categoría y ser segundo entrenador y no primero. Sin embargo, su amor al Barcelona era más grande y no dudó ni un minuto en aceptar la oferta de Guardiola pese a ser consciente de que el Barça en el pasado le había enseñado la puerta de salida hasta en dos ocasiones: primero como jugador y luego como entrenador de la cantera culé.

Para él el Barcelona estaba por encima de eso: era lo máximo. Una anécdota reflejada en el diario ‘El Mundo’ deja bien claro lo mucho que para Vilanova significaba el Barça. Siendo un preadolescente y jugando en el equipo de su pueblo, su entrenador ordenó a Tito que cubriera al mejor jugador del rival. Sorprendentemente, durante el partido Vilanova pasó de las instrucciones de su técnico y sólo se preocupó en tratar de marcar.

Tal fue la obsesión de Tito con anotar que el entrenador finalmente decidió cambiarle porque veía que sus ganas de marcar estaban perjudicando al equipo en labores defensivas. Con Vilanova ya en el banquillo, el entrenador atónito porque Tito hubiera pasado de sus indicaciones le preguntó el por qué de su actuación. La respuesta que recibió fue clara: “Mi madre me había dicho que si marcaba me compraría el chándal del Barça”.

Años más tarde no sólo conseguiría aquel chándal, ya que entró con 15 años en La Masía, sino que obtuvo algo más importante: el corazón y respeto de todo el barcelonismo.

DEP Tito Vilanova, te echaremos de menos

OPINIÓN- Sandro Rosell, cuando el revanchismo no lleva a nada

enero 24, 2014 Deja un comentario

Este pasado jueves Sandro Rosell ha puesto fin a su etapa como presidente del Barça, pero la realidad es que ésta prácticamente acabó cuando comenzó. Lo hizo porque el gran pecado de Rosell ha sido su obsesión de destrozar todo lo que oliera en el club a Joan Laporta con el fin de crear algo nuevo para que así el soci le viera como el nuevo salvador de la entidad.

Rosell nunca asimiló el salir de la junta de Laporta y no poder aparecer en la foto con la Champions de París de 2006 cuando él había sido parte importante de aquel equipo, puesto que fue clave en la llegada al Camp Nou de Deco o Ronaldinho.

Por ello, sólo así puede entenderse que nada más llegar a la presidencia desligitamara a Johan Cruyff, mito viviente azulgrana y a su vez el asesor deportivo preferido de Laporta, como presidente honorífico. No tuvo reparos en que Cruyff saliera, o al menos dejara de husmear en los temas importantes del Barça, y por eso siempre le perseguirá el fantasma de que quizá pudo hacer en su día algo más para que Pep Guardiola se quedara en el Camp Nou.

Cada éxito de Guardiola, alumno aventajado de Cruyff y la apuesta más personal y exitosa de Laporta, no se asociaba a Rosell. Se consideraba una herencia de la anterior junta, por lo que no extrañó que Guardiola en 2012 anunciara su marcha, después de que el propio Pep denunciara un año de excesivo desgaste porque no tuvo la defensa de las altas esferas que él esperaba.

De esta manera, el proyecto de Rosell pasaba a ser más personal con Tito Vilanova como su Pep particular. En ese momento le faltaba poner la guinda al pastel y ésta tenía nombre propio: Neymar. El brasileño era el gran objeto de deseo de Florentino Pérez y conseguirlo sería dar un golpe importante, a nivel mediático y deportivo, al Real Madrid.

Esa obsesión por ver quién la tiene más larga, por colgarse una medalla ante el Real Madrid y por lograr que el soci con la pareja Messi-Neymar olvidara definitivamente al Barça de Laporta de los seis títulos; ha acabado por condenar a Rosell. Sólo él sabe, de momento, la cantidad por la que vendió su alma al diablo, o al padre de Neymar, por lograr que el brasileño fuera al Camp Nou. Pero su mayor error no ha sido ése, ha sido el de considerar al resto del mundo, barcelonistas o no, tontos.

El comunicado de despedida de Rosell ha sido una vergüenza, una tomadura de pelo. La familia de Rosell es probable que recibiera amenazas de los cuatro tontos de turno desde el primer día que pisó el club. Si tan mal lo pasaba, ¿por qué había anunciado que se iba a presentar a la reelección de 2016? ¿Si el fichaje de Neymar es tan limpio por qué a las primeras de cambio abandona el barco? Alguien que tuviera la conciencia tranquila sobre lo que ha hecho nunca dimitiría, defendería lo suyo con uñas y dientes. Pero lo que aún no hemos visto debe ser bien gordo y sí encima te imputan el cagazo, y con perdón, que debe tener el ya expresidente debe ser grande. Tanto que los hinchas de un club que, se supone, pertenece a sus socios, se van a enterar antes por un juez que por sus propios dirigentes de cuánto costó Neymar. Algo lamentable.

El colmo de todo es que el sustituto de Rosell será Josep María Bartoméu, un hombre también implicado en el caso Neymar y que no es descartable que en un futuro sea imputado por la Justicia. ¿Qué hará entonces el Barça? Lamentablemente para los culés sólo hay una respuesta posible: el ridículo. Hay que recordar que Bartoméu fue aquel que dijo en su día aquello de “Abidal renovará en cuanto juegue un encuentro”. Todos sabemos que el galo no amplió su contrato y que se fue llorando del club azulgrana porque no le dieran la oportunidad de seguir después de todo lo que había luchado. ¿Éste es el hombre que se va a dedicar a mantener limpia la imagen del Barça?

No lo creo. Si tuvieran decencia convocarían elecciones para junio. El resto es pura tomadura de pelo. Y pensar que todo comenzó por una denuncia de un socio del Barça. Si es que los azulgranas son únicos en autodestruirse. Aunque quién sabe si la escena de hoy se hubiera dado de no haber salido nunca Rosell de la junta de Laporta.

PD. Y eso sin contar nada de UNICEF, Qatar Foundation o Pete Mickeal, por ejemplo