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El día en el que la Juventus conoció a Leo Messi

messi juventus 2005La final de la Liga de Campeones esta temporada nos va a deparar un Barcelona vs Juventus. Por ello, en las siguientes semanas vamos a dedicar los post del blog a historias especiales que han rodeado os duelos entre culés y bianconeri.

Comenzamos recordando un duelo que, aunque se tratara de un amistoso, sirvió para que tanto la Juventus como el mundo se dieran cuenta de que el Barça tenía un diamante entre sus filas: Leo Messi.

El partido se disputó el 24 de agosto de 2005, cuando los azulgranas decidieron invitar al conjunto italiano a disputar el trofeo Joan Gamper. Pese a la entidad del rival, Frank Rijkaard, el entrenador de los catalanes en aquella época, sorprendió alineando en aquel partido de titular a un joven de 18 años del filial: Leo Messi.

La apuesta le salió redonda al holandés, ya que el joven argentino volvió loca a la experimentada defensa de la ‘Vecchia Signora’. Tanto, que cuando Rijkaard decidió cambiar a Messi, el Camp Nou aplaudió a rabiar a ese joven semidesconocido, al que por entonces sólo se le conocía por haber marcado un gol al Albacete, que tan bien había jugado contra el campeón del  Serie A.

Los hinchas no fueron los únicos que quedaron alucinados con la ‘Pulga’. Fabio Capello, el entrenador de la Juve por aquel entonces, también quedó maravillado con el juego del delantero. “Lo había visto con la selección juvenil argentina y ya me pareció un gran jugador. Pero otra cosa es verlo en este estadio, con esta camiseta, ante tanta gente. Nunca había visto un jugador de tanta calidad”, señaló el italiano tras el encuentro.

La cosa no quedó ahí, ya que, años más tarde, en una entrevista en la Cadena SER, el propio Capello reconoció que esa misma noche pidió a Rijkaard que le cediera a Messi para la Juventus: “En un momento en el que el juego estaba parado me aproximé a Frank Rijkaard y le dije: ‘Vosotros no podéis ponerlo porque tenéis tres extranjeros, ¿por qué no me lo prestas para la Juventus durante un año y que luego vuelva con vosotros?’. Rijkaard me contestó: ‘Vamos a aclarar la situación en tres o cuatro meses y por eso no puedo hacerlo’. Por esa razón tardó Messi en debutar. Yo conocía el valor de mis laterales y cuando vi a Messi jugar entendí que era un ‘extra jugador’. Vi que Messi puede hacer cosas que a otros no se les ocurre”.

Por este motivo, abajo reproducimos de manera íntegra dicho partido. ¡A disfrutar!

Barcelona 2: Valdés (Jorquera, min.46), Gabri (Belletti, min.75), Puyol, Oleguer (Edmílson, min.46), Van Bronckhorst, Márquez, Van Bommel, Iniesta (Eto’o, min.68), Leo Messi (Giuly, min.90), Ronaldinho (Deco, min.46) y Larsson (Maxi López, min.86).

Juventus 2: Abbiati, Zebina (Balzaretti, min.46), Kovac, Cannavaro, Pessotto (Zalayeta, min.87), Camoranesi (Olivera, min.80), Vieira, Giannichedda, Chiellini (Blasi, min.46), Del Piero (Mutu, min.46) e Ibrahimovic (Trezeguet, min.46).

Goles: 0-1, min.11: Del Piero, de penalti. 1-1, min.67: Iniesta. 2-1, min.70: Van Bronckhorst. 2-2, min.79: Trezeguet, de penalti.

El día en el que Messi pudo fichar por el Cádiz

marzo 18, 2013 2 comentarios

El mundo del fútbol está repleto de fichajes que pudieron ser pero que al final no acabaron por concretarse. Contrataciones que podían haber cambiado para siempre a equipos y jugadores tal y como los conocemos hoy. Uno de ellos fue el de Leo Messi por el Cádiz.

Para hablar de esta historia hay que remontarse al verano de 2005. El Cádiz acababa de ascender a Primera División y tenía la necesidad imperiosa de reforzar su equipo. Al club se le ocurrió que una de esos fichajes podía ser Messi, un prometedor jugador argentino del que hablaban maravillas en Barcelona.

El conjunto azulgrana en aquellos momentos contaba en ataque con jugadores de la talla de Ronaldinho, Eto’o, Deco o Giuly. Por ello, parecía que para que ‘La Pulga’ tuviera minutos en Primera tendría que emigrar. Es ahí donde entró en juego el Cádiz que, consciente de la situación del futbolista y aprovechando que aquel año el Barça jugó el Ramón de Carranza, negoció para que éste llegara cedido al Submarino Amarillo.

Sin embargo, las negociaciones no llegaron a buen puerto por motivos económicos y deportivos. Por un lado, el Cádiz no podía hacer frente a la ficha que Messi tenía en el Barça y, por el otro, Frank Rijkaard se negó en rotundo a dejar salir al futbolista, puesto que estaba convencido de que a lo largo de la temporada iba a disponer de oportunidades para demostrar su valía.

Sin embargo, unos líos burocráticos provocaron que unas semanas más tarde Messi se volviera a poner a tiro del Cádiz. El Barça no se atrevía a alinear al futbolista porque tenía ya en su plantilla el máximo de jugadores extracomunitarios y la opción de que jugara como ‘asimilado’, una especie de pasaporte español que daba la Federación a los jugadores extranjeros formados en la cantera de manera temporal, podría provocar que varios clubes pudieran denunciar los partidos en los que hubiera jugado Messi por alineación indebida.

Por tanto, el jugador tenía que esperar a obtener la nacionalidad española para poder jugar en el Barcelona. Entonces volvió a aparecer el Cádiz, que disponía de una plaza libre de jugador extracomunitario. “Sabíamos que Messi tenía problemas para jugar por una normativa y con problemas de contrato y bueno, como argentino, me animé, hablé con él y me dijo que podía ser, pero él lo que quería es jugar, su padre Jorge también quería que el chico jugara y no quedarse parado”, señaló Luis Soler, entonces segundo entrenador del equipo gaditano, en una entrevista en la COPE.

Finalmente Messi logró la doble nacionalidad y, tal y como había prometido, Frank Rijkaard dio al argentino los minutos suficientes como para que dentro del club nadie dudara ni un momento en dejar escapar a la gran joya de su cantera.

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Los Barça-United

El Barcelona y el Manchester United son dos de los mejores equipos del Viejo Continente. Con motivo de la final de Wembley La Medialuna quiere repasar los anteriores duelos entre estos dos equipos en competición europea.

Cuartos de final de la Recopa de 1984

Pese a que tanto Barça como United son dos conjuntos con gran historia y tradición, hubo que esperar hasta 1984 para ver el primer enfrentamiento entre ambos, que se dio en los cuartos de final de la Recopa. La ida deparó un resultado que dejó muy de cara la eliminatoria para un conjunto culé que en aquella época contaba en sus filas con Schuster y Maradona y que era dirigido por César Luis Menotti: 2-0 (Hogg –pp- y Rojo). Sin embargo, los azulgrana se confiaron demasiado y la vuelta en  Old Trafford fue una pesadilla, donde el Manchester les metió tres goles en 51 minutos: Robson dos y Staplenton.

Final de la Recopa de 1991

La siguiente vez que el Barcelona y el Manchester se volvieron a ver las caras fue nuevamente en la Recopa de 1991, pero no en los cuartos de final como en 1984, sino en la final del torneo que se jugó en De Kuip. El Barça llegó a la cita un tanto sobreexcitado, en España había logrado acabar con la hegemonía del Real Madrid ganando la Liga y si ganaba la final se convertiría en el equipo que más veces había ganado la Recopa. Eran los inicios del Dream Team y a los hombres de Cruyff les rodeaba mucha euforia. Sin embargo, la victoria final volvió a ser para el United, que se impuso por 2-1 en un polémico partido, puesto que el Barça denunció fuera de juego en el gol de la victoria de Mark Hughes, que para más inri había jugado años atrás en el Barcelona, y de que con 2-1 le anularon un gol a Pinilla que para muchos era legal. Sir Alex Ferguson logró así su primer título europeo con el United.

Fase de grupos Liga de Campeones de 1994

La siguiente vez que ambos equipos se volvieron a ver las caras fue en la máxima competición continental, en la Liga de Campeones, en la fase de grupos. En Old Trafford el resultado final fue de 2-2 en un partido en el que el Barça se fue con la sensación de que de haber apretado un poco más podía haberse llevado la victoria. El partido del Camp Nou fue diferente,  ya que el Barça aplastó al United con un contundente 4-0 en la, posiblemente, última gran noche del Dream Team.

Fase de grupos Liga de Campeones de 1999

En 1999, Barça y Manchester fueron encuadrados junto al Bayern de Munich y Brondby en el “grupo de la muerte” de esa edición de la Liga de Campeones. Catalanes e ingleses disputaron dos encuentros vibrantes y muy intensos. El primero en Old Trafford sirvió para abrir el fuego en el grupo.  En una gran segunda parte, el Barcelona, que había iniciado un nuevo ciclo con Louis Van Gaal, logró igualar un 2-0 adverso para acabar empatando a tres. En el Camp Nou se dio el mismo resultado en otro gran partido, circunstancia que sirvió para firmar la eliminación europea de los catalanes en la penúltima jornada de la fase grupos precisamente el año en el que la final de la Champions se jugaba en el Camp Nou, donde  el Manchester haría historia…..contra el Bayern, el otro equipo que estaba en el “grupo de la muerte”.

Semifinales Liga de Campeones de 2008

Nueve años después, el Manchester de Ferguson volvió a cruzarse en el camino del Barcelona, aunque en esta ocasión en semifinales. El Barça llegó a la eliminatoria con la imperiosa necesidad de tener que alcanzar la final sí o sí para no acabar con el ciclo de Frank Rijkaard con los azulgrana. En la Ida, en el Camp Nou, el United se encerró bien atrás y el Barcelona fue incapaz de meterle mano en ningún momento. Es más, el equipo que más cerca estuvo de romper el 0-0 inicial fue el Manchester, que desperdició un penalti que Cristiano Ronaldo mandó a las nubes. En la vuelta, una mala cesión de Zambrotta a Scholes provocó que el inglés se sacara un latigazo que envió a los Diablos Rojos a la final de Moscú y que sentenció el futuro de Rijkaard, Ronaldinho y Deco en Can Barça apenas dos años después de haber ganado la Champions en París.

Final de la Liga de Campeones de 2009

No hubo que esperar mucho para volver a ver un Barça-Manchester en la máxima competición, simplemente doce meses. El Barcelona de Pep Guardiola enamoraba a todo aquel que lo veía y estaba a un paso de hacer la gesta del triplete (Liga, Copa y Champions). Para obtener la triple corona debía derrotar en la final de la Champions en Roma a un United que llegaba como campeón tanto de Europa como de Inglaterra. Sin embargo, el Manchester sólo dio sensación de poder ganar al Barça en los diez primeros minutos de partido, en los que volvió a salir el ángel que tiene Víctor Valdés en las finales. Después un gol de Eto’o y otro de Messi, de cabeza para más inri, convirtieron al Barça en eterno en la capital italiana.

 

La maldición de Guttman

febrero 17, 2010 1 comentario

Corren buenos tiempos para el Benfica, el conjunto encarnado lidera la tabla en Portugal y los aficionados confían en volver a conquistar un título que no levantan desde 2005. Sin embargo, de momento, el club no puede decir lo mismo cuando se trata de sus andanzas por Europa. Desde que en la década de los 60 los lisboetas reinaran en el Viejo Continente no han vuelto a lamer las mieles del éxito fuera de sus fronteras. Y todo porque les persigue la maldición de Guttman.

Nos trasladamos a la década de los 50. El Benfica es uno de los clubs más importantes de Portugal, un símbolo para todos sus aficionados, al igual que lo es el águila de su escudo, que transmite libertad y majestuosidad. Pese a ello, el equipo que domina el país es el Sporting. Por ello, Joaquim Bogalho asume la presidencia de la entidad con un único objetivo: cambiar esta tendencia.

Tras construir un magnífico equipo Bogalho consigue su objetivo. Sin embargo, al máximo mandatario de la entidad le da vueltas por la cabeza un nuevo reto: hacer del Benfica el mejor equipo no ya de Portugal, sino de Europa. Para lograrlo contrata al técnico húngaro Bela Guttman, un auténtico trotamundos que anteriormente había pasado por éxito por otros países como Austria o Brasil.

Aconsejado por su amigo José Bauer, con el que coincidió en el Sao Paulo, decidió seguir a un joven mozambiqueño del que le habían hablado maravillas: Eusebio. La “pantera negra” sorprendió a Guttman, que no dudó en fichar al que a día de hoy está considerado como el mejor futbolista portugués de todos los tiempos. Con Eusebio sobre el campo y un esquema 4-2-4, Guttman convirtió al Benfica en un equipo temible. Tanto que los encarnados alcanzaron la final de la Copa de Europa del 61, que jugaron contra el Barcelona.

El Barça llegó a la cita de Berna como el gran favorito, no obstante los culés se habían cargado en el camino a la final al gran ogro del Viejo Continente: el Real Madrid. Sin embargo el Benfica dio la sorpresa y alzó su primera Copa de Europa tras derrotar por 3-2 a los azulgranas en un partido en el que estos últimos llegaron a estrellar cuatro disparos al poste.

Pese a ello, el Benfica demostró que su triunfo no fue casualidad, ya que al año siguiente se volvieron a plantar en la finalísima de la máxima competición continental. El partido no comenzó bien para los pupilos de Guttman, pues el Madrid logró poner un contundente 0-2 en el marcador. Pero aquel Benfica no bajó los brazos y logró dar la vuelta al electrónico al ganar el partido 5-3. 

En pleno éxtasis por las celebraciones de la segunda Copa de Europa consecutiva, a Guttman se le ocurrió pedir a Bogalho una cosa que el húngaro consideraba justa: un aumento de sueldo. Sin embargo, el presidente se lo denegó y la tirantez entre el técnico y el máximo mandatario llegó a tal punto que Bogalho decidió prescindir de Guttman. Consideraba que el equipo que tenía el Benfica tan bueno que cualquier técnico que estuviera en el banquillo de los lisboetas podría seguir sumando triunfos para el equipo.

Guttman, antes de marcharse, pronunció unas palabras que muchos se tomaron a risa: “En los próximos 100 años, el Benfica no volverá a ser campeón europeo”. Sin embargo, fueron pasando los años y lo que parecía una anécdota se convirtió en una maldición: cada vez que el Benfica llegaba a una final europea perdía. De hecho, el pánico en el club se convirtió en histeria y en 1990 una delegación portuguesa, encabezada por Eusebio, visitó la tumba de Guttman, en Viena, para hacerle una ofrenda floral y rezarle para que eliminara el maleficio de cara a la final de la Copa de Europa que les enfrentaban al Milan de Arrigo Sacchi en el Praterstadion de la capital austriaca.

Pero las súplicas no surtieron efecto y un gol de Rijkaard propició la derrota del Benfica. Este jueves el Benfica vuelve a jugar competición europea y tiene una nueva oportunidad para comenzar a terminar con la maldición de Guttman, si no a los aficionados encarnados les debe quedar el consuelo de que en 52 años se acabará el maleficio.