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Posts Tagged ‘semifinales’

#YoSoydePep

abril 30, 2014 Deja un comentario

Guardiola¡Qué ganas se le tenía a Guardiola! Sólo así se pueden entender las crueles e injustificadas críticas que ha recibido el entrenador catalán tras el batacazo del Bayern de Múnich en la Champions contra el Real Madrid.

No hay dudas de que la batalla táctica de las semifinales de la Liga de Campeones la ganó Carlo Ancelotti, pero no es sensato menospreciar ahora a un técnico al que todos hace sólo dos semanas todos admiraban y temían. Al 0-4 de este martes no hay que darle más vueltas de las necesarias. Es un partido que quedó pronto marcado por dos acciones a balón parado que tiraron abajo todo lo planteado por Pep. El Bayern tuvo que irse más arriba a por su rival y todos sabemos que dejar espacios ante un equipo como el Madrid, con velocistas como Ronaldo y Bale, te puede costar muy caro.

No hay más, no hay que hacer más leña del árbol caído. Tras el 0-4 de anoche parece que a la gente se le ha olvidado que en la actual temporada el Bayern ya ha ganado tres títulos y que aún está en disposición de ganar un cuarto, ya que está clasificado para la final de Copa. Si acabar la temporada con tres o cuatro títulos es fracasar ya quisieran más de uno fracasar así todos los años.

Parece que la gente ya se ha olvidado de que el Bayern de Pep logró proclamarse campeón de la Bundesliga en marzo, cosa que nadie había logrado antes. Algo que tiene mucho mérito. No sólo por la rapidez con la que se ganó el título, que también, sino porque desde 2006 el Bayern no lograba ganar la Bundesliga durante dos años de manera consecutiva. Un dato que demuestra que lo hecho por Pep tampoco es fácil.

Lo malo para Pep es que esté en el equipo que esté siempre le va a perseguir el fantasma del majestuoso Barcelona que construyó hace bien poco. Ahí siempre va a perder todas las comparaciones. De todos modos, exigir a Guardiola que convirtiera al Bayern en una sola temporada en un equipo calcado a su Barça es como exigir a Picasso que pintara una obra de arte en cinco minutos.

Hay que comprender que en un año milagros no se pueden hacer y a ello hay que añadir que en su primera temporada en el Bayern Guardiola también se tenía que adaptar a una cultura y un idioma totalmente diferentes. Por ello, seguro que la próxima temporada veremos, y disfrutaremos, de un Bayern con una mayor riqueza táctica que la de este año.

Eso no quiere decir que sí en 2015 no gana la Champions haya que considerarle un fracasado. Desde el 90 ningún equipo ha podido ganar la Liga de Campeones durante dos años seguidos, ni tan siquiera el Bayern, que fracasó en 2002 en su intento de defender su título de 2001. Por eso no es justo exigirle lo que nadie ha logrado en 24 años. No es cosa sencilla. Es más, el Bayern acabó en 2013 con una sequía de 11 años sin ganar la orejona, un hecho que muestra que en la historia reciente del club alemán tampoco todo ha sido un camino de rosas en Champions.

No hay que atizar a Guardiola, él sabe perfectamente en qué ha fallado contra el Real Madrid y seguro que ya está pensando en cómo solucionar esos errores de cara a la próxima temporada y la final de Copa. Por ello, hoy más que nunca apoyemos todo lo que ha hecho el catalán por el fútbol, que ha sido mucho, y no tengamos miedo a decir que #YoSoydePep.

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Peace and love

febrero 27, 2012 3 comentarios

Los campos de fútbol siempre han sido, y serán, lugares que puedan ser calificados de todo menos de previsibles. Allí puede suceder cualquier cosa. Pasando por el mayor de los sueños hasta la peor de las pesadillas. Incluso que la afición visitante se pare a aplaudir a la local cuando éstos se dedican a alentar ala Policíapara que les castigue duramente. Todo por un error de entendimiento lingüístico. Sucedió en La Romareda, cuando los hinchas del Chelsea creyeron oír de los fans del Zaragoza “peace and love” cuando en realidad querían decir “písalo”.

El origen de esta historia, sin embargo, se encuentra muy lejos de la capital maña. Concretamente en La Coruña. El seis de febrero de 1993 se enfrentan Deportivo y Sevilla en Riazor. En un lance del partido, Diego Armando Maradona, jugador entonces de los hispalenses, golpeó accidentalmente al deportivista Alberto Albístegui rompiéndole la nariz y causándole una hemorragia. El partido se detuvo para que las asistencias médicas de ambos equipos pudieran atender a sus respectivos jugadores. Sin embargo, el único que requiere la misma es Albístegui. Por ello, el médico del Sevilla, que llegó a la zona de los hechos antes que su homólogo del Depor, asistió al futbolista blanquiazul en un noble gesto.

Hasta aquí todo más o menos normal. Sin embargo, las cámaras del programa “El Día Después” de Canal + captaron que, mientras todo esto sucedía, Carlos Bilardo, técnico del Sevilla, se exaltaba al ver como su médico se dedicaba a ayudar al rival, a Albístegui. No daba crédito. “¡Ah, en vez de agarrar a Diego agarra al otro!”, “¡Domingo, los de colorado son nuestros!” –en referencia a la equipación roja que lucía aquel día el Sevilla-, “¡Me quiero morir, al enemigo ni agua!”, “¡Cómo vas a atender al otro, qué carajo me importa el otro, pisalo, pisalo!”. Bilardo hizo un hincapié especial en esto último y volvió a gritar delante de la cámara: “¡Pisalo, pisalo, pisalo!”.

Las imágenes tuvieron una gran repercusión, tanto que la hinchada del Sevilla adoptó el “¡Pisalo, pisalo, pisalo!” como uno más de sus gritos de guerra. El cántico se hizo tan popular que se extendió al resto de campos de España. Así hoy aún se puede escuchar a más de una afición cantando “¡Pisalo, pisalo, pisalo!” cuando hay un jugador rival tendido sobre el terreno de juego retorcido por el dolor.

Una vez sabido esto, volvemos al punto de partida de este relato: La Romareda. Allí el seis de abril de 1995 el Real Zaragoza y el Chelsea disputaban la ida de las semifinales dela Recopa. Con un claro 3-0 en el marcador para los locales, los hinchas del conjunto inglés comenzaron a mostrar su desencanto con el resultado provocando disturbios en la tribuna. La Policía no se andó con miramientos y comenzó a reprimir esos actos con dureza.

Entonces los hinchas del Zaragoza comenzaron a cantar el famoso “¡Pisalo, pisalo, pisalo!” como forma de alentar a los policías para que ejecutaran el mayor de los castigos contra los aficionados del Chelsea. Sin embargo, esto no enfadó a los londinenses. Todo lo contrario, comenzaron a aplaudir a la hinchada del Zaragoza. Pensaron que estaban cantando “peace and love” (“paz y amor”) y lo consideraron como un gesto muy deportivo.

No fueron los únicos que pensaron así. De hecho, varios periodistas ingleses desplazas aLa Romaredatambién entendieron así los hechos y al día siguiente alabaron en sus crónicas a la afición del Zaragoza: “Ayer en el estadio español dela Romareda, ocurrió una de las historias más bellas jamás vistas en el mundo del fútbol. Cuando los hooligans del Chelsea se estaban enfrentando con la policía española, los hinchas zaragocistas frenaron la pelea al grito de paz y amor (…)”. Nada más lejos de la realidad…

El sueño del Pompey se llama Sunderland

abril 13, 2010 1 comentario

Tras una aciaga temporada, múltiples problemas económicos y con el descenso a la Coca-Cola League (Segunda División inglesa) confirmado, el Porstmouth realizó el canto del cisne en la FA Cup y se clasificó para la finalísima del torneo más antiguo del mundo tras derrotar al Tottenham en la semifinal. Ahora le espera el todopoderoso Chelsea, pero el Sunderland ya demostró en 1973 que en la FA CUP nada es imposible. 

En aquel año, los Black cats jugaban en la división de plata, a la que habían caído relegados después de haber sido el equipo que más temporadas consecutivas había jugado en la máxima categoría. Un récord que actualmente le ha robado el Arsenal. Sin embargo, cuando rodaba el balón en la FA CUP, lo rojiblancos se sacudían todos sus complejos y eran capaces de ganar a cualquiera. 

Ello provocó que alcanzaran, contra todo pronóstico, la final del torneo más antiguo del mundo. Sin embargo, para levantar el trofeo en el último partido debían de derrotar al Leeds United, que en aquellos momentos era uno de los equipos más potentes de Inglaterra. Así pues todos opinaban que a la Cenicienta le habían dado las doce y que su bonito cuento de hadas tocaba a su fin. Nunca un equipo de segunda había ganado la FA CUP en las apuestas se pagaba con un contundente 250 a 1 el triunfo del Sunderland en la final. 

Llegó el gran día y en un Wembley a rebosar todos esperaban una victoria del Leeds de Don Revie, que defendía su corona. Sin embargo, Ian Porterfield comenzó a alimentar el sueño del Sunderland abriendo el marcador en el minuto 31. Ello provocó que el Leeds se lanzara al ataque y que, con él, llegara uno de los momentos más recordados en la historia del fútbol. Con la segunda mitad ya avanzada, Jimmy Montgomery, portero de los Black Cats, realizó una soberbia doble parada que está considerada como una de las mejores de todos los tiempos.

Aquella estirada permitió que el Sunderland alzara el título ante la perplejidad de todos. Por ello, el técnico del equipo, Bob Stokoe, cuando el árbitro decretó el final del encuentro se quitó el peculiar sombrero que lucía siempre para fundirse en un abrazo con el héroe Montgomery. El técnico le dio las gracias por haberle demostrado con sus actuación que, a veces, los sueños se convierten en realidad. Algo de lo que el Porstmouth debería tomar buena nota.

100 años de sueños

febrero 9, 2010 3 comentarios

El pasado 6 de febrero se cumplieron 52 años de una de las mayores catástrofes en la historia del fútbol: la tragedia de Munich. En ella perdieron la vida varios jugadores del Manchester United, que conformaban en aquellas fechas una plantilla que parecía predestinada a acabar con la tiranía del Real Madrid en Europa: Colman, Jones, Taylor, Byrne, Whelan, Bent, Pegg, y Duncan Edwards. Tras este accidente, Bobby Charlton, uno de los Diablos Rojos que salvaron la vida en aquel accidente, bautizó al estadio de Old Trafford con el nombre de: El Teatro de los sueños. El Divino calvo lo hizo porque consideraba que el campo del Unted iba a guardar para siempre la magia de aquel magnífico equipo que perdió la vida. El próximo día 19 se cumplen 100 años desde la inauguración del estadio. Por ello, este post va dedicado a recordar varios de los momentos más importantes de su historia.

El estadio fue diseñado por el escocés Archibald Leith y levantado por la constructora Messrs Brameld y Smith. El coste del mismo fue de 60000 libras, que se encargó de financiar el presidente del club: John Henry. El primer partido que se disputó en él fue un Manchester United-Liverpool que acabó con victoria visitante por 3-4. Su ubicación fue alabada por el The Sporting Chronicle: “Un honor para Manchester y para la casa del equipo que puede maravillar cuando sean eliminados”.

Debido a que Wembley no se construyó hasta el año 1923, Old Trafford acogió varios partidos importantes de la FA CUP en los que no jugara el Manchester. El primero de ellos fue el replay que disputaron en 1911 el Bradford City contra el Newcastle. En 1915 acogió la final entre el Sheffield United y el Chelsea que acabó con la victoria de los primeros por 3-0. El campo, además, tiene el récord de asistencia a un partido en el periodo previo a la segunda Guerra Mundial, pues en diciembre de 1920 70504 espectadores vieron en directo el triunfo del Aston Villa sobre el United por 1-3. Aunque el record del estadio data de 1939, cuando 76.962 aficionados se dieron cita para ver las semifinales entre el Wolverhampton y el Grimsby Town.

 

Las bombas lanzadas por el ejército alemán durante la segunda Guerra Mundial provocaron grandes destrozos y Old Trafford no se pudo salvar de ellos. Por ello, el United se tuvo que gastar cerca de 22.000 libras en reconstruir el campo. Durante las obras, el Manchester jugó sus partidos en Maine Road, campo del Manchester City, a cambio de 5.000 libras por temporada y un porcentaje de la taquilla recaudada en sus partidos. Finalmente, después de una década, el United regresó a casa en 1949 y lo celebró a lo grande: ganando al Bolton por 3-0. 

Ante este equipo, precisamente, también se disputó en 1957 el primer partido con focos en la historia de Old Trafford. Debido a la celebración del Mundial de 1966 en Inglaterra, el Teatro de los Sueños sufrió un nuevo lavado de cara en 1965 y su capacidad aumentó en 20.000 espectadores más. El campo volvió a ser nuevamente pasto de las obras en 1990, cuando, tras la catástrofe de Hillsborugh, el Gobierno decretó que en todos los campos ingleses todas las plazas debían de ser de asiento y no de pie. Por ello, su capacidad se redujo hasta los 44.000.

Cifra que aumentó en 24.000 plazas a finales de la década de los 90. Hecho que produjo que Old Trafford recibiera por parte de la UEFA la distinción de “Estadio cinco estrellas”. Ello provocó que en 2003 pudiera albergar la final de la Liga de Campeones, aunque, lamentablemente, Milan y Juventus disputaron una de las finales más soporíferas de todos los tiempos. En 2005 sufrió su última ampliación y tras ésta Old Trafford registró la mejor entrada de su historia en un partido del United cuando los Diablos Rojos jugaron contra el Blackburn Rovers. 

El próximo día 19 el campo cumplirá 100 años, pero el Manchester lleva celebrando esta fecha desde principio de temporada, pues en esta campaña viste una camiseta muy similar a la que lucía en 1909.